Contáctanos

Festivales e Industria

Cómo un pedal de BOSS cambió el sonido de Radiohead en los 90

Publicado

en

Esto no es un publireportaje, nada que ver, y menos uno anacrónico en donde vamos a promocionar un producto de hace más de 30 años. Nos interesa analizar el sonido de algunas bandas que han marcado la historia del rock y por supuesto Radiohead es una de las agrupaciones que están en el top de la lista tanto de músicos como del público.

Entonces si usted es músico sabe lo que es un pedal de guitarra, pero si no lo es, entonces rápidamente se lo explicamos: Un pedal de guitarra es un dispositivo que modifica el sonido de la guitarra eléctrica o acústica. Se conecta entre la guitarra y el amplificador y se activa con un interruptor de pie, entonces esos cuadritos de colores o aparatos que ven en frente de los guitarristas en los conciertos, esos son.

Los pedales de guitarra pueden producir diferentes efectos, como distorsión, overdrive, chorus, flanger, reverb, entre muchos otros.

En este artículo hablamos específicamente del delay, que es un efecto que consiste en repetir el sonido de la guitarra con un cierto retraso y un volumen decreciente. El delay puede crear un efecto de eco, de relleno, de ambiente o de textura, dependiendo de cómo se ajuste el tiempo, el número y el nivel de las repeticiones, ejemplos concretos, la intro de Welcome to the Jungle de Guns and Roses o la intro de Where the Strees Have no Name de U2 usan el delay de una manera magistal.

Basados en el artículo “It’s the only delay that can make those OK Computer sounds” publicado por Michael Astley-Brown el 29 de diciembre de 2023 hemos redactado la forma en la que Ed O´Brien de Radiohead cuenta como un pequeño pedal Boss que es muy popular entre los guitarristas ayudó a definir el sonido de la banda es dos de sus discos más importantes:

Radiohead es una de las bandas más innovadoras y experimentales de la historia del rock, y gran parte de su mérito se debe a su uso de los efectos de guitarra. En especial, un pedal de BOSS fue el responsable de darle forma al sonido de dos de sus álbumes más emblemáticos de los 90: The Bends y OK Computer.

Ed O’Brien, el guitarrista encargado de crear las texturas y los ambientes que envuelven las canciones de la banda, es un fanático de los pedales, y tiene una pedalera que varía constantemente según sus necesidades. Sin embargo, hay un pedal que nunca falta en su arsenal: el BOSS DD-5.

En una reciente entrevista con la revista Guitarist, O’Brien reveló que el DD-5 fue clave para el sonido de The Bends y OK Computer, y que lo usó para casi todo en esos discos.

“Me encanta el DD-5”, dijo. “Para mí, el DD-3 es el sonido de los 80, mientras que el DD-5 es el sonido de los 90. El DD-5 fue clave para el sonido de The Bends y OK Computer. Era prácticamente todo DD-5. No usaba muchos pedales en ese momento, pero el BOSS DD-5 era uno de mis favoritos porque podía obtener muchos sonidos diferentes con él. Me encanta usarlo para hacer ruidos estilo modulador de anillo. Juego mucho con ese pedal y ha estado en todas las pedaleras de Radiohead con las que he salido porque es el único delay que puede hacer esos sonidos de OK Computer”.

El BOSS DD-5 es un pedal de delay digital que ofrece cuatro modos diferentes de delay, desde 1 ms hasta 2000 ms, además de un modo de hold que permite grabar hasta 2 segundos de sonido y reproducirlo en bucle. También tiene una entrada para un pedal externo que permite controlar el tempo o el efecto de hold.

El DD-5 fue lanzado en 1995 y se convirtió en uno de los pedales de delay más populares y versátiles de la época. Artistas como The Edge, John Frusciante, Steve Vai, Joe Satriani, David Gilmour y muchos más lo usaron en sus grabaciones y actuaciones en vivo.

Pero el DD-5 no es el único pedal de delay de BOSS que O’Brien aprecia. Su primer pedal de delay fue un DD-3, y usa un DD-3T en su pedalera actual. Además, está interesado en algunos de los nuevos pedales de delay que BOSS ha lanzado recientemente, y que podrían formar parte de su equipo en las próximas giras con Radiohead.

“Cuando salga de gira de nuevo, el [DM-101] Delay Machine probablemente irá en la pedalera”, comentó sobre el pedal que BOSS ha descrito como el “pedal de delay analógico definitivo”.

El otro pedal de delay que O’Brien tiene en la mira es el SDE-3000D, la versión en pedal del famoso delay digital de rack de Roland que se usó en los 80 por artistas como U2, David Bowie, Peter Gabriel y más.

“Cada delay hace algo diferente y, para mí, es una cuestión emocional. Como, ¿cómo escucho y veo el disco emocionalmente? Si puedo hacer funcionar el SDE-3000D [Dual Digital Delay] lo usaré también, aunque todavía necesitaré un DD-5”, admitió.

Radiohead en los 90 fue en su sonido un pedal de delay de BOSS. O mejor dicho, varios. Porque como dice O’Brien, cada delay tiene su propia personalidad y su propia emoción, y eso se refleja en la música que haces con ellos.

@subterranica

Colombia

Oscura Radio Tv y doce años documentando el pulso del underground

Publicado

en

Durante más de una década, Oscura Radio Tv ha sido una de esas plataformas que trabajan lejos de los reflectores pero cerca del pulso real de la escena. Doce años acompañando procesos creativos, documentando historias y amplificando las voces del rock y el metal independiente no son una cifra menor en un ecosistema cultural donde la constancia suele ser la primera víctima. Hoy, el proyecto celebra su aniversario número doce con una serie de iniciativas que buscan no solo conmemorar el camino recorrido, sino también reconocer a quienes han construido la escena desde múltiples frentes.

La celebración se materializa en una serie de doce pódcast dedicados a visibilizar proyectos, organizaciones y espacios que forman parte del tejido cultural del rock y el metal en Bogotá. A lo largo de estos episodios se presentan conversaciones con gestores culturales, colectivos, medios de comunicación, iniciativas académicas y emprendimientos creativos que han contribuido, desde distintas trincheras, al desarrollo del movimiento independiente en la ciudad. Más que entrevistas, se trata de un ejercicio de memoria y reconocimiento para quienes han sostenido la escena desde el trabajo constante y muchas veces silencioso.

Según explica su director, Jasa Rehm, el propósito de esta serie es visibilizar a quienes mantienen vivo el ecosistema cultural del rock y el metal desde múltiples espacios. La iniciativa pone sobre la mesa proyectos que representan distintas dimensiones de la cultura alternativa, desde la creación literaria y el emprendimiento creativo hasta la investigación académica y la gestión cultural.

Entre los protagonistas aparecen iniciativas como Eskarlata Poesía Rock, un proyecto editorial que explora la relación entre literatura y rock; Munderground, emprendimiento de diseño artesanal inspirado en la estética alternativa; y la Mesa de Rock Kennedy, espacio de participación ciudadana que promueve procesos culturales en esa localidad. También se suma el Congreso Colombiano de Estudios sobre Rock y Metal, un espacio académico y cultural impulsado por la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, que ha abierto un campo de investigación sobre estas músicas dentro del ámbito universitario.

La serie también recoge voces de proyectos como Metal.co, espacio radial de Radio UNAL dirigido por Carlos Fabián Rodríguez Navarrete, dedicado a la difusión de los sonidos extremos del país. A esto se suman experiencias como Nación Rock Metal, que articula distintos actores del sector; Aguja de Hierro, enfocado en personalización y bordados; y la Escuela de Rock de Fontibón, un espacio gratuito de formación musical para jóvenes. Dentro del recorrido también aparece la Casa Cultural Lxs Abandonadxs, proyecto comunitario que promueve el arte y la cultura desde el trabajo barrial.

El panorama se amplía con la participación de otras iniciativas culturales de la ciudad como la Fundación Trilce, dedicada a la divulgación y formación en creación literaria; el Teatro Experimental Fontibón, colectivo que impulsa procesos escénicos en la localidad; y la Corporación Fomentar Desarrollo, entidad que promueve transformaciones sociales a través de la educación, el arte y la cultura. En conjunto, todas estas experiencias permiten entender la escena no solo como un espacio musical, sino como un ecosistema cultural complejo donde convergen investigación, gestión, formación y creación.

La celebración del aniversario también incluye un componente formativo. Oscura Radio Tv desarrolló cuatro talleres de comunicación comunitaria enfocados en la creación de pódcast, dirigidos a jóvenes entre los 12 y 17 años interesados en explorar herramientas de producción sonora y narración radial. Como resultado de este proceso, los participantes realizarán dos programas en vivo desde los estudios del medio, donde compartirán sus primeras experiencias produciendo contenidos sonoros y acercándose al lenguaje radiofónico desde una perspectiva independiente.

En paralelo, el proyecto prepara el lanzamiento del compilado Vol. 4, una producción física en formato doble CD que reunirá a treinta y seis agrupaciones del panorama nacional distribuidas en dos discos dedicados al rock y al metal. Este nuevo volumen continúa una tradición que el medio ha venido consolidando con sus compilados anteriores: documentar el presente de las bandas independientes y generar un puente entre artistas, medios y audiencias que siguen creyendo en la circulación alternativa de la música.

Como parte del concepto del lanzamiento, el arte gráfico también mantiene su protagonismo. En esta edición la carátula fue desarrollada por el artista Narsil_Bv, reforzando la intención de visibilizar no solo a las bandas, sino también a los creadores visuales que forman parte de la misma cadena cultural.

Después de doce años de trabajo continuo, Oscura Radio Tv demuestra que los medios independientes siguen siendo una pieza clave para preservar la memoria de las escenas musicales. La nueva serie de pódcast, el compilado Vol. 4 y las actividades formativas con jóvenes apuntan en una misma dirección: fortalecer la red de actores que mantienen vivo el circuito del rock y el metal desde la autogestión, la colaboración y la convicción de que la cultura independiente se construye colectivamente.

Más información sobre el proyecto y sus contenidos puede encontrarse en su página oficial: https://oscuraradiotv.com/
.

Continúa leyendo

Colombia

Ya están abiertas las nominaciones a la XVII entrega de los Premios Subterránica Colombia

Publicado

en

Los Premios Subterránica abren oficialmente el proceso de nominaciones para su XVII entrega, consolidando una vez más un espacio que lejos de responder a modas o coyunturas comerciales, se ha convertido en uno de los pocos reconocimientos con verdadera lectura de escena en el rock colombiano. No se trata únicamente de un premio nacional. Subterránica ha logrado, con el paso de los años, articular una plataforma con resonancia regional e incluso internacional, conectando procesos independientes, circuitos alternativos, autogestión y memoria histórica en un país donde la cultura rock sigue sobreviviendo más por insistencia que por apoyo estructural.

Desde su creación, los Premios Subterránica han funcionado como un archivo vivo del rock colombiano, registrando no solo discos y canciones, sino también trayectorias, escenas locales, periodismo musical, gestión cultural y esfuerzos comunitarios que rara vez encuentran espacio en los grandes medios o en los premios tradicionales. Esa mirada amplia, incómoda y deliberadamente independiente es la que les ha permitido sostenerse durante diecisiete ediciones sin perder identidad ni diluir su criterio.

Como cada año la edición 2026 tendrá un énfasis especial, alineado con las discusiones actuales de la escena y el contexto cultural del país, el cual será revelado más adelante. Por ahora, el llamado está abierto para que artistas, bandas, gestores, medios y públicos participen en el proceso de nominación, entendiendo que Subterránica no es un premio de inscripción automática ni de marketing, sino un ejercicio de lectura colectiva del ecosistema rock nacional.

Como parte de la evolución natural del premio, esta edición profundiza decisiones que no son cosméticas, sino políticas y culturales. Categorías como Mejor Riff del Año y Mejor Letra del Año, introducidas el año pasado, llegaron para quedarse porque ponen el foco en el oficio, en la composición y en los elementos que realmente sostienen una canción más allá del ruido promocional. Del mismo modo, el reconocimiento al Artista Nuevo del Año adquiere desde ahora un peso simbólico mayor al llevar el nombre de Juliana Gómez Tarrá, amiga, música excepcional y fuerza imparable de la naturaleza, cuya memoria sigue viva en la escena y cuyo legado representa exactamente lo que Subterránica busca visibilizar en las nuevas generaciones. Categorías como Trayectoria Independiente, Activismo y Música y Aporte a la Memoria del Rock Colombiano refuerzan la idea de que el rock no es solo un sonido, sino una práctica cultural sostenida en el tiempo, con impacto social, político y comunitario. En esa misma línea, desde hace un año se tomó la decisión de separar la voz gutural de la voz natural, reconociendo técnicas, contextos y exigencias completamente distintas, y de eliminar las divisiones de artista masculino y femenino, entendiendo que el talento no necesita segregarse por género para ser evaluado con justicia. Estas decisiones confirman que los Premios Subterránica no solo observan la escena, sino que dialogan con ella, la cuestionan y la acompañan en su transformación.

El interés que ha despertado esta nueva convocatoria confirma la vitalidad y la complejidad del rock colombiano. Solo en la primera semana de apertura se han recibido más de 300 prenominaciones, una cifra que habla no solo del volumen de proyectos activos, sino de la diversidad de propuestas, sonidos, territorios y enfoques que conviven hoy dentro de una escena tan fragmentada como fértil. Lejos de una narrativa de crisis permanente, estos números revelan un movimiento amplio, descentralizado y en constante mutación.

Las nominaciones deben enviarse por correo electrónico a director@subterranica.com y están abiertas para producciones, proyectos y procesos que hayan tenido actividad relevante durante el periodo evaluado que es enero de 2025 hasta marzo de 2026. Como es tradición, el proceso no se limita a la música grabada, sino que reconoce el valor del trabajo en vivo, la palabra escrita, la imagen, la gestión cultural y el impacto social del rock como herramienta de expresión y transformación.

Las categorías habilitadas para esta XVII entrega abarcan distintos niveles de la escena y reflejan la filosofía integral del premio.

Categorías principales
Disco del Año
Canción del Año
Artista del Año
Premio Juliana Gómez Tarrá al Artista Nuevo del Año
Mejor Voz
Mejor Voz Gutural
Mejor Guitarrista
Mejor Bajista
Mejor Baterista

Categorías por géneros
Mejor Banda Fusión, modernizaciones, tropidelia o folclorizaciones
Mejor Banda de Metal (todos los géneros)
Mejor Banda de Rock (rock, hard rock)
Mejor Banda de Punk / Hardcore
Mejor Banda Progresiva / Post-Rock
Mejor Banda de Blues, Jazz o Blues-Rock

Escena en vivo
Mejor Show en Vivo
Mejor Gira Nacional o Internacional
Mejor Festival Independiente
Mejor Venue Rock
Mejor Letra del Año
Mejor Riff del Año (cualquier instrumento)

Periodismo musical y contenido
Mejor Medio de Rock
Mejor Artículo de Periodismo Musical
Mejor Cobertura de la Escena
Mejor Podcast o Programa Radial Rock
Mejor Fotografía Musical

Audiovisual y estética
Mejor Videoclip
Mejor Arte Gráfico / Portada

Gestión, industria y autogestión
Mejor Gestor o Gestora Cultural
Mejor Uso de Plataformas Digitales
Mejor Proyecto de Circulación Internacional
Mejor Iniciativa de Formación Musical
Mejor Proyecto Comunitario desde el Rock

Categorías Subterránica
Premio Subterránica
Trayectoria Independiente
Activismo y Música
Aporte a la Memoria del Rock Colombiano

Los Premios Subterránica continúan funcionando como un espacio de validación entre pares, de construcción de memoria y de visibilización de procesos que, sin este tipo de plataformas, quedarían condenados a la dispersión o al olvido. La XVII entrega no es solo una nueva edición, es una nueva oportunidad para leer el presente del rock colombiano con rigor, criterio y conciencia histórica.

Continúa leyendo

Festivales e Industria

Unos Grammy 2026 en donde nadie se calló y la elección de Bad Bunny es un claro mensaje político.

Publicado

en

La noche de los Grammy 2026 dejó muchas lecturas posibles, pero una se impone por encima del resto y atraviesa tanto el escenario como el contexto social en Estados Unidos, el máximo galardón entregado a Bad Bunny por Debí Tirar Más Fotos no puede leerse únicamente como un reconocimiento artístico. Es, guste o no, una afrenta frontal de la Academia a un clima político cada vez más hostil hacia la cultura latina, hacia el español como lengua viva y hacia una comunidad que sigue siendo tratada como invitada incómoda incluso cuando sostiene buena parte de la industria del entretenimiento.

Que el Álbum del Año recaiga en un disco íntegramente atravesado por identidad latina, referencias culturales propias y una narrativa que no se acomoda al molde anglosajón tradicional, ocurre en un momento especialmente tenso, en el momento más beligerante cuando Bad Bunny dice que no sabe decir “contaminado” en Inglés, el recinto estalló en aplausos. En las semanas previas, figuras públicas y comentaristas ligados al entorno conservador volvieron a instalar el discurso de que “hay que aprender inglés para pertenecer”, llegando incluso a sugerir que el español debía quedar fuera de eventos masivos como el Super Bowl. En ese contexto, la Academia no solo premia un álbum sino que envía un mensaje. Uno que incomoda, que molesta y que contradice de forma explícita esa idea de asimilación forzada.

El Grammy a Bad Bunny funciona así como una declaración simbólica de resistencia cultural dentro del corazón mismo de la industria estadounidense. No es casualidad y tampoco es neutral. La música popular siempre ha sido un campo de disputa y esta vez la Academia decidió pararse del lado de una realidad demográfica, social y cultural que ya no puede seguir siendo ignorada. Que ese gesto sea suficiente o no es otra discusión, pero el gesto existe y pesa.

Más allá de ese gran titular, la ceremonia volvió a exhibir las contradicciones históricas de los Grammy en categorías que parecen diseñadas para no entender lo que premian. El rock, como casi todos los años, salió mal parado. Que Turnstile se lleve el premio a Mejor Álbum de Rock confirma una confusión persistente, no tienen ni idea de los géneros músicales, especialmente del Metal, rock, punk y otros. Turnstile es una gran banda, con una propuesta sólida y contemporánea, pero no es metal, ni siquiera se mueve dentro de lo que tradicionalmente se ha entendido como rock pesado. El problema no es Turnstile, es la categoría. Una categoría que mezcla sonidos, escenas e historias que no dialogan entre sí y que termina vaciando de sentido cualquier intento de lectura musical seria.

Esa misma confusión se repite, con aún más ruido, en el terreno latino. La insistencia de la Academia en combinar rock y alternativo latino en una sola categoría es una decisión profundamente errada desde lo cultural. No se trata de un tecnicismo ni de una pelea de nicho. El rock latino y la música alternativa latinoamericana responden a tradiciones distintas, públicos distintos y recorridos históricos que no deberían ser empujados a competir entre sí por falta de voluntad curatorial. Juntar esos mundos no los fortalece, los diluye.

Mientras tanto, otras decisiones de la noche dejaron claro que el Grammy sigue funcionando mejor como termómetro industrial que como brújula artística. Kendrick Lamar consolidó su lugar como figura central del rap contemporáneo, Lady Gaga reafirmó su dominio del pop vocal, y el R&B mostró una salud creativa que contrasta con la precariedad conceptual de otras categorías. En ese sentido, la ceremonia fue tan predecible como reveladora: cuando la Academia entiende el género, acierta; cuando no, improvisa.

Pero nada de eso opacó el peso simbólico del premio mayor. El Álbum del Año no solo coronó a Bad Bunny como artista, sino que convirtió su obra en un punto de fricción cultural. En un país donde el español sigue siendo tratado como lengua secundaria pese a ser hablado por decenas de millones de personas, el Grammy más importante entregado a un disco latino es un recordatorio incómodo de una realidad que ya no cabe debajo de la alfombra.

La música no cambia gobiernos, pero sí expone contradicciones. Y este Grammy, más que celebrar una tendencia, dejó en evidencia que el centro de la cultura popular estadounidense ya no es monolingüe, ni monocultural, ni puede seguir fingiendo que lo es.

LISTA DE GANADORES EN LAS PRINCIPALES CATEGORÍAS

Álbum del Año
Bad Bunny – Debí Tirar Más Fotos

Grabación del Año
Luther – Kendrick Lamar con SZA

Canción del Año
Wildflower – Billie Eilish

Mejor Interpretación Vocal Pop Solista
Messy – Lola Young

Mejor Álbum Pop Vocal
Mayhem – Lady Gaga

Mejor Artista Nuevo
Olivia Dean

Mejor Álbum de Rap
GNX – Kendrick Lamar

Mejor Canción de Rap
TV Off – Kendrick Lamar con Lefty Gunplay

Mejor Interpretación de Rap
Chains & Whips – Clipse, Kendrick Lamar, Pusha T & Malice

Mejor Colaboración Rap/Cantada
Luther – Kendrick Lamar & SZA

Mejor Álbum de R&B
Mutt – Leon Thomas

Mejor Interpretación de R&B
Folded – Kehlani

Mejor Canción de R&B
Folded – Kehlani

Compositor del Año (No Clásico)
Amy Allen

Productor del Año (No Clásico)
Cirkut

Mejor Álbum de Música Alternativa
Songs of a Lost World – The Cure

Mejor Álbum de Rock
Never Enough – Turnstile

Mejor Canción de Rock
As Alive as You Need Me to Be – Nine Inch Nails

Mejor Actuación de Rock
Changes (Live From Villa Park) – Yungblud con Nuno Bettencourt y Frank Bello

Mejor Video Musical
Anxiety – Doechii

Mejor Grabación Dance/Pop
Abracadabra – Lady Gaga

Mejor Álbum Dance/Electrónica
Eusexua – FKA twigs

Mejor Grabación Dance/Electrónica
End of Summer – Tame Impala

Mejor Interpretación Pop de Dúo o Grupo
Defying Gravity – Cynthia Erivo & Ariana Grande

Mejor Álbum Pop Latino
Cancionera – Natalia Lafourcade

Mejor Interpretación Pop Solista
Messy – Lola Young

Mejor Álbum de Rock o Alternativo Latino
Papota – Ca7riel & Paco Amoroso

Mejor Álbum de Música Urbana
Debí Tirar Más Fotos – Bad Bunny

Mejor Álbum Tropical Latino
Raíces – Gloria Estefan

Mejor Canción para un Medio Visual
Golden – Huntr/x

Y al final, más allá de la larga lista de ganadores y de los discursos previsibles, los Grammy 2026 dejan una sensación clara, que la Academia sigue siendo un organismo contradictorio, capaz de gestos políticamente significativos y, al mismo tiempo, de errores conceptuales que arrastra desde hace décadas. Premiar a Bad Bunny con el máximo galardón fue una toma de posición en medio de un país que debate su identidad, su idioma y su relación con la cultura latina. Pero ese gesto convive con categorías mal diseñadas, con confusiones de género que perjudican al rock y al metal, y con una mirada latinoamericana todavía filtrada por la simplificación. Los Grammy no son un termómetro perfecto del arte, pero sí un espejo incómodo del poder cultural. Este año reflejaron, con todas sus fallas, una verdad que ya no se puede ignorar, que la música que incomoda, que habla otro idioma y que no pide permiso ya no está en la periferia, está en el centro, aunque a muchos todavía les moleste aceptarlo.

Continúa leyendo

Popular