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La mirada Subterránica

Los artículos más leidos del 2022 en Subterránica.

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Por si te perdiste los mejores artículos de este año, acá se los mencionamos. 2022 fue vertiginoso para nosotros y celebramos 20 años de labor musical y gestión cultura, de hecho, nuestro portal fue nombrado “Mejor Web del 2022” por Reviewbox.

Una particularidad de la que estamos muy orgullosos es que nuestros artículos más leídos son en esencia nuestra producción propia y los reportajes de nuestras investigaciones o actividades, eso nos diferencia de cualquier otro medio de comunicación para el género. Subterránica es un movimiento que comprende todo el espectro dde la autogestión, un modelo que nosotros presentamos en 2005. Gracias a todos los que nos siguen, nos apoyan, nos entienden y sobretodo los que viven el rock con respeto, valorando y trabajando por una escena.

La nuestra es una linea editorial dura, sin pelos en la lengua, que denuncia, que ama lo que hace y que sobretodo responde si es atacada, no es una linea editorial de medias tintas ni mediocre, mucho menos cobarde. El rock es duro y así somos nosotros, estamos para contribuir, aportar y defender el género que amamos, no esperen otra cosa. No hay nada como Subterránica, lo hacemos por la música no por las credenciales, somos independientes y no tenemos dueños, no tenemos compromisos ni somos mendigos de los gobiernos y entidades, somo como debe ser el rock, contracultural, ruidoso e independiente. Por estos 20 años !Gracias a los que han sonado con nosotros!

Subterránica tiene como compromiso el desarrollo del rock y el Metal como industrias musicales y la visibilización, circulación y reconocimiento de artistas independientes.

Esto fue lo más leído en nuestro portal:

Monster del Rock Colombia batalla 3: La fuerza del Metal.

Impresionante noche vivimos en la tercera jornada del concurso de bandas más grande del país, El Monster del Rock Subterránica transita su edición número 14 celebrando las dos décadas de nuestro movimiento.

El nivel sigue siendo optimo y hay bandas que están volando la cabeza de público y jurados mientras nos damos un banquete de lo mejor del under y lo independiente del país.

Para la muestra un botón: Narcocrácia, impresionante y poderosa agrupación que abrió la noche por decisión propia, un show de altura, un show de nivel impresionante, divertido, contracultural, con un concepto sólido y un show transgresor en donde no dejaron títere con cabeza en su crítica social, además es una banda que suena muy bien, personalmente me parece que es de los más destacado últimamente en la escena, hay que destacar el carisma de su vocalista y su gran desempeño como front man, así comenzó la noche, con un plato de pura adrenalina anarquista.

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https://www.subterranica.com/2022/06/monster-del-rock-colombia-batalla-3-la.html

El extraño fenómeno en el rock colombiano único en el planeta tierra: las bandas y agentes parásitos.

Acaba de pasar BIME Colombia, otro de esos encuentros en donde Subterránica está vetado y otro de esos encuentros que solo sirven para escuchar personas que creen ser la panacea de la música y encontrar viejos amigos pero que además de eso no brinda nada a las bandas, más que la ilusión de hacerles creer que pertenecen a una inexistente industria. BIME en Colombia es coordinado por otras de esas personas que amaban el rock pero que después se dieron cuenta que en el rock no hay dinero y siguieron el curso normal del agente parásito colombiano, rechazar al rock independiente y unirse al clan de personajes que ya lo hicieron y hablar mal de todo el mundo que se atreve a criticarlos, además se pegan a esfuerzos de terceros en este caso un nombre como BIME para hacer dinero. Punto.

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https://www.subterranica.com/2022/05/el-extrano-fenomeno-en-el-rock.html

Subterránica 20 años: Veinte datos curiosos e importantes que usted no conoce sobre este movimiento.

1. Subterránica nació como un programa de radio en El Salvador en la estación 102.5 y fue número uno en su franja durante ocho años, se transmitía en directo los martes de 8 a 12pm y la cabina era abierta para todos los que quisieran llegar, fue difícil que lo aprobaran porque el rock local no era escuchado, la primera emisión solo tardó 10 minutos con dos canciones, terminó durando cinco horas cada martes.

2. El SUB-10 era su propio conteo de bandas locales en Radio Femenina, las que alcanzaban el primer lugar pasaban a rotación normal en la programación habitual de la radio, desde la creación de Subterránica en El Salvador, las bandas locales regresaron a la radio nacional.

3. Es la entidad que más ha apoyado el rock local sobre cualquier otra pública o privada, de manera independiente y autogestionada, ha producido 23 Entregas de Premios en tres países diferentes, 18 concursos de música en donde han participado más de 800 bandas e innumerables conciertos y festivales, además de ruedas de negocios, paneles, encuentros, etc y todo de manera indpeendiente aportando más espacios de gestión, reconocimiento y circulación que cualquiera.

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https://www.subterranica.com/2022/05/subterranica-20-anos-veinte-datos.html

¿Por qué fracasa comercialmente el rock colombiano? Y fracasará siempre…

Dejemos atrás de entrada que el rock ahora es un nicho, porque hay cientos de escenas de nicho que siguen siendo exitosas: La Salsa, la música clásica, etc. Que el rock haya dejado de ser la primera opción es una historia vieja, el rock comenzó a decaer a finales de los 90 con Woodstock 99 y lo que vimos en la primera década del siglo fue el crepúsculo de las grandes bandas. Pero hoy el rock sigue siendo exitoso, el tour de estadios de Motley Crue está llenando cada asiento, bandas como Coldplay, Foo Fighters (Esperemos continúen activos) y muchas más llenan cualquier arena, de hecho, el concierto más rentable que ha tenido Bogotá hasta la fecha ha sido Coldplay y esto para una ciudad morronga y mojigata como la nuestra que nunca le abrió espacios al género, que vetó los conciertos por casi una década es mucho decir. Sí hay un público y sí hay dinero para gastar en eventos, entonces ¿Qué sucede? ¿Por qué seguimos cobrando los mismos diez mil pesos de entrada que en los noventa? Con la diferencia que en esa época eso era dinero. ¿Por qué un viernes una banda incluso de covers solo lleva tres personas a un toque? Hay una serie de respuestas y eventos para estas preguntas, pero la más importante se resume en que la culpa de casi todo la tiene esa visión errada y prepotente del músico de rock colombiano.

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https://www.subterranica.com/2022/07/por-que-fracasa-comercialmente-el-rock.html

Las vergonzosas, falsas y evasivas respuestas de Rock al Parque a nuestra entrevista. Sigue el desfalco y nadie hace nada.

Hace un poco más de un año, dos contratistas de Idartes, el curador de Rock al Parque, Gustavo García y otro contratista, Hugo Ospina, no tuvieron problema en salir en sus redes a insultar el trabajo y a los agentes de Subterránica, a degradarnos y calumniarnos. Ellos, al igual que todo Idartes nos detesta porque hemos dedicado años a visibilizar la corrupción de este instituto, que ha convertido el Festival Rock al Parque en una fiesta de contratos, desfalcos y nepotismo para amigos y familiares de quienes allá trabajan. Entregando privilegios y favorecimientos a varias personas, contratistas, bandas y empresas quienes incluso algunos se han enriquecido con esta actuar mafioso. Hemos presentado cientos de pruebas, recurrido a los mecanismos de defensa ciudadano e incluso a acciones legales, pero en el país más corrupto del planeta tierra nunca ha pasado nada y ahí siguen en su dinámica deshonesta y en su dictadura cultural para tener al rock como una disidencia controlada.

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https://www.subterranica.com/2022/07/las-vergonzosas-falsas-y-evasivas.html

El Monster del Rock Subterránica ya tiene sus cinco impresionantes finalistas.

Después de dos intensas semifinales en donde los conceptos técnicos y de montaje jugaron un papel fundamental, la batalla de las bandas más antigua y poderosa del rock independiente ya tiene a sus cinco finalistas. Todos con una calidad increíble, grandes merecedores de este espacio y resultado de procesos que no solo involucran música y composición, sino conceptos ideológicos y estéticos característicos del género.

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https://www.subterranica.com/2022/07/el-monster-del-rock-subterranica-ya.html

Estos son los nominados a la XV Entrega de Premios Subterránica Colombia: Homenaje a los pioneros del rock.

Fueron cientos de trabajos, prenominaciones, referencias, grabaciones y material los que escuchamos, leímos y disfrutamos durante meses. Estamos muy contentos con este evento. Vamos a honrar a nuestros pioneros, a los padres del rock nacional, los que abrieron los espacios, los que lucharon, los que la hicieron y dejaron mucha música y mucha historia, esto es algo sin precedentes, pero algo más que merecido.

Este año tenemos una escena renovada con muchos nombres nuevos e independientes, los invitamos a seguirlos en redes, escuchar sus trabajos, apoyar siempre a los artistas.

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https://www.subterranica.com/2022/08/estos-son-los-nominados-la-xv-entrega.html

Las estrellas del rock colombiano de los años sesenta regresan a la tarima en la XV Entrega de Premios Subterránica Colombia.

Los Premios Subterránica se constituyen como el reconocimiento más importante en el rock independiente de Latinoamérica, se han entregado en Colombia, El Salvador y Los Estados Unidos, a nivel de escenas locales y a nivel continental y se destacan por rescatar la trayectoria y trabajos de cientos de artistas que no están dentro del panorama “comercial” de la industria pero que su calidad y trayectoria son excepcionales. Entregados por primera vez en San Salvador en 2003, cumplirán 15 ediciones en Colombia el próximo 15 de septiembre en la ceremonia que se llevará a cabo en Ace Of Spades Bogotá y que estará dedicada a los pioneros del rock colombiano, a esos artistas de los años sesentas y setentas que abrieron el camino desde 1957 para que en el país se pudiera consolidar una escena del rock que siempre fue contracultural y poderosa y que se mantuvo de esta manera hasta finales del siglo XX.

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https://www.subterranica.com/2022/09/las-estrellas-del-rock-colombiano-de.html

Masiva asistencia y momentos emotivos e inolvidables marcaron la edición XV de los Premios Subterránica Colombia. Lista de ganadores.

Muchos aplausos de pie, revivir el sonido de los pioneros que asistieron como un rockero más, escuchar a la señora Tania Robledo hablar de todo lo hecho, cortar la respiración con el primero redoble de Ángela Izasa que hizo estallar al público, Kche Latorre y Pocho Pérez, la gran sociedad del estado, solo fueron unos de los muchos momentos de una noche inolvidable.

La escena rock del país se reunió en Ace of Spades Bogotá para la ceremonia de Premios Subterránica 2022, el lugar a reventar para escuchar shows de primer nivel como TV Junkies, Ennui, White Noise, Jorge Burbano e Info quienes llenaron el recinto con su música mientras los ganadores desfilaban uno a uno para reclamar la pala Subterránica, el símbolo que este año cobra aún más fuerza, de la lucha por el género en un país que divide más que otra cosa.

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https://www.subterranica.com/2022/09/masiva-asistencia-y-momentos-emotivos-e.html

Rock al Parque 2022: Un festival sin headliners y muy poco rock. Acá lo que se salva… (De pronto)

¡Aquí vamos otra vez! Es el título de la segunda producción musical de las 1280 almas que fue editado en 1994, un título premonitorio dado que hace unos años sobre la tarima de Rock al Parque pidieron encarecidamente que no los invitaran más, que el festival debería darle paso a nuevos nombres y bandas que no se habían presentado. Las Almas regresan para esta edición… de nuevo.

Ok, como dijo Gustavo Chucky García, el eternizado “curador” del festival, “Hay algunas bandas que siempre estarán en Rock al Parque”, justificando este circulo de amistades con el argumento de que esas son las bandas que la gente quiere. ¿Tiene razón? Bueno, en parte sí, la escena colombiana de rock actual es verdaderamente paupérrima, es su mayoría se compone de un montón de bandas que carecen de sentido creativo y cuya meta última en la vida es hacer el sueldo que son incapaces de hacer de otra manera pero que le es tan esquivo aun más con el rock ¿Cuál es la única manera de hacer ese sueldo en Colombia? Jugando el juego del estado que este año se encamina hacia una ideología de género, inclusión forzada y líneas de pensamiento que para algunos han sido un escándalo en el país de los hipócritas, como por ejemplo cuando la banda Marduk fue censurada por un fanático extremista parte del gobierno, pero que ahora está bien presentar con recursos del estado varias bandas de Black Metal (No hay quien llore en este momento) o está bien subir al escenario a un desfile del orgullo gay mientras que Paul Gillman fue expulsado. ¿Si ven? Así juega Colombia en todo momento, de manera “morronga”, como le conviene para agarrar dinero y para mover las piezas como sea. El problema no es el pensamiento retrógrado y tercermundista sino la manipulación de los mensajes de acuerdo a la moral de turno, eso es lo que la música no debe perdonar, que se es usada para fines totalmente diferentes a su propósito. Pero bueno ¿Quién le dice que no a un colombiano si siempre se tiene la razón?

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https://www.subterranica.com/2022/11/rock-al-parque-2022-un-festival-sin.html

Las 10 bandas colombianas de Rock y Metal del 2022.

Aún en el árido desierto del Rock y Metal colombiano es posible encontrar algunas joyas ocultas que han hecho su trabajo como se debe. Construir una banda constante en un país en donde el género es poco más que un chiste es una tarea titánica, porque además de ser músico es necesario adquirir una serie de habilidades extras para poder sortear literalmente “la vida”.

El Rock Colombiano ha tenido algunas épocas doradas, los años sesenta y setenta con las dos primeras generaciones y la explosión del género en el país fue una de ellas y la batalla por la identidad de los noventas de donde salieron excelentes trabajos con sonidos auténticos y personalidades notorias. De resto el rock colombiano ha navegado con muy pocos barcos y muchos de ellos viejos y maltrechos, usando las mismas armas que no hacen daño.

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@Subterránica

Colombia

Subterránica tomará un merecido descanso para poder terminar proyectos académicos, Wacken Metal Battle y asuntos médicos

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Hola, saludos a quienes siguen esta pagina. Vamos a tomar un descanso… los motivos son claros, casi 25 años sin parar y estamos hasta el tope: proyectos académicos que llevan años pendientes (Hay que terminar el doctorado que es sobre rock colombiano), la responsabilidad con Wacken Metal Battle para Latinoamérica que ahora tiene dos regiones en lugar de una, y asuntos médicos que requieren atención. Por eso por primera vez en más de dos décadas tomaremos un descanso.

La página sigue activa. El archivo completo, con 25 años de historia, sigue disponible.

Pausamos publicaciones y eventos hasta terminar los demás proyectos.

La veeduría sobre Idartes, el Ministerio de Cultura y la corrupción no se detiene. Ese trabajo continúa, con el equipo que lo viene desarrollando.

A los que apoyan siempre… gracias.

Subterránica

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Colombia

LA REALIDAD PARALELA DEL IDARTES: EL DESCARADO MONTAJE POST-DENUNCIA PARA EVADIR A LA CONTRALORÍA

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Por: Periodismo de Investigación Ciudadana Bogotá D.C., 7 de junio de 2026

Lo que ha sucedido en las últimas 48 horas en los pasillos del Instituto Distrital de las Artes (IDARTES) es digno de una película de mafiosos… sin ser película sino realidad; es una muestra de cómo una maquinaria burocrática, acorralada por las denuncias ciudadanas, es capaz de alterar expedientes públicos en tiempo real para fabricar una realidad paralela y lavarse las manos ante los entes de control fiscal.

El detonante de este escándalo ocurrió los días 4 y 5 de junio de 2026. Tras una rigurosa auditoría ciudadana al proceso de la BECA LEP – PRODUCCIÓN Y CIRCULACIÓN – RED DE ESCENARIOS 2026 (Específicamente la Categoría 3, destinada al Teatro al Aire Libre La Media Torta), se radicó una macro-denuncia que dejó al desnudo un fraude matemático insubsanable. La convocatoria, bajo la ordenación del gasto de la Subdirectora de Equipamientos Culturales, SILVIA OSPINA HENAO, ofertaba de manera fija y obligatoria 16 cupos para ganadores con recursos de la Contribución Parafiscal Cultural ($160.000.000). Sin embargo, el propio documento oficial de la entidad, denominado Inscritos y habilitados.pdf, demostraba que únicamente doce (12) propuestas reales habían sido habilitadas. Había más premios que concursantes legalmente aptos; el concurso estaba muerto antes de empezar.

El pánico del 5 de junio y la orden de “cuadrar” las cifras

La alerta ciudadana escaló de inmediato. El 5 de junio de 2026, la Dirección de Apoyo al Despacho de la Contraloría de Bogotá emitió el traslado de urgencia de la denuncia mediante el Oficio Consecutivo 11100-1-77045, abriendo de manera formal el Radicado de Control Fiscal No. 2-2026-12084.

Al verse notificados en tiempo real de que la Contraloría iniciaría una inspección técnica sobre un concurso viciado de origen (donde obligaron a los jurados a evaluar un listado raquítico de 12 propuestas para llenar 16 cupos fijos, omitiendo el deber legal de declarar la deserción parcial de los 4 cupos sobrantes), la reacción de las directivas del IDARTES no fue la transparencia, sino el pánico operativo y la adulteración documental.

El sábado 6 de junio de 2026, en una maniobra informática y administrativa relámpago ejecutada a menos de 24 horas del traslado de la denuncia, el IDARTES colgó en su plataforma un documento definitivo: el acta publicada 6 de junio 2026.pdf. Fue en ese preciso instante donde la entidad consumó una presunta Falsedad Ideológica en Documento Público. En un intento desesperado por disimular que la convocatoria carecía de quórum competitivo y que la bolsa de dinero público estaba rota, la entidad modificó la verdad histórica del proceso e insertó una cifra falsa en el texto del acta, asegurando ante los ojos de la ciudadanía y de los auditores fiscales que el universo de proyectos evaluados por los jurados no era de 12, sino de catorce (14) propuestas habilitadas.

De la noche a la mañana, y solo después de verse denunciados, el IDARTES “apareció” dos propuestas fantasmas en el papel para maquillar el déficit e intentar demostrar que sí existía una competencia real en los equipamientos culturales de la ciudad.

El truco de magia: Inventar reglas de juego con el partido ya terminado

El segundo gran pilar de la realidad paralela construida por la Subdirección de Equipamientos Culturales se ejecutó mediante lo que en derecho administrativo se conoce como una flagrante Desviación de Poder. Para blindar a la ordenadora del gasto, SILVIA OSPINA HENAO, tras el traslado de la denuncia el 5 de junio, el IDARTES no solo infló el número de participantes en el papel; también tuvo que inventarse una barrera de contención técnica para deshacerse de propuestas sobre la marcha.

En el acta publicada a las carreras el sábado 6 de junio de 2026, la entidad y su cuerpo de jurados sacaron de la manga un criterio de evaluación inédito: un sistema de “máximos y mínimos de puntaje de corte” para restringir de manera selectiva quiénes pasaban el filtro y quiénes no.

La trampa es burda. Al revisar minuciosamente los pliegos de condiciones técnicas y la Resolución No. 166 del 24 de febrero de 2026 —que legalmente son las únicas reglas de juego vinculantes e inmodificables del concurso—, en ninguna parte se estableció un tope eliminatorio de este carácter para la Categoría 3 de La Media Torta. Las reglas originales obligaban a premiar a 16 propuestas bajo un estricto orden de elegibilidad y evaluación objetiva.

Al inventar y aplicar un umbral de puntuación ex post facto (con el proceso cerrado, los sobres abiertos y la denuncia de la Contraloría ya radicada en sus despachos), IDARTES violó el principio constitucional del debido proceso y la buena fe objetiva. Cambiar las reglas de un concurso público después de que los participantes han competido —y con el único fin de “cuadrar” matemáticamente un resultado que los favorezca ante la auditoría fiscal— configura un presunto delito de Fraude Procesal. Modificaron los elementos del expediente para inducir a error a los investigadores de la Contraloría de Bogotá, pretendiendo hacer pasar un sesgo selectivo extemporáneo como si fuera legalidad técnica.

Los jurados como parachoques y la ridícula coartada.

Para entender las dimensiones del fraude procesal, es necesario mirar la línea de tiempo del expediente. Según consta en el propio documento manipulado, el cuerpo de jurados cerró formalmente sus deliberaciones el día 1 de junio de 2026 a las 14:00:00. Por ley y cronograma, el listado de elegibles debió ser publicado de inmediato. Sin embargo, la entidad retuvo el acta de manera irregular durante cinco días, rompiendo la cadena de custodia del proceso administrativo.

¿Por qué guardaron el documento bajo llave? El pánico del 5 de junio, cuando la Contraloría les trasladó la macro-denuncia ciudadana bajo el Radicado 2-2026-12084, les dio la respuesta. IDARTES utilizó ese preocupante lapso de retención para inyectar en el documento definitivo una narrativa defensiva ex post facto antes de colgarlo en la plataforma el sábado 6 de junio.

Al revisar la página 5 del acta prefabricada, el cinismo institucional queda al descubierto. IDARTES obligó o indujo a los jurados a plasmar justificaciones que no tienen nada que ver con los pliegos originales de la Resolución No. 166 de 2026, sino que buscan culpar al propio software de la entidad por el fracaso en la participación artística de la ciudad. Textualmente se sembró en el acta la siguiente coartada:

“…Esta falta de propuestas viables se ve agravada por el propio diseño de la plataforma de la convocatoria, la cual confunde al participante con formularios duplicados que inducen al plagio de fichas técnicas (riders), exige insumos ajenos a la categoría de circulación (como libretos)… y ofrece herramientas presupuestales rígidas que desconfiguran sus fórmulas”.

Esto es una aberración dentro del periodismo de investigación y la veeduría pública: IDARTES pretendió usar el acta de los jurados como un mecanismo de auto-exoneración penal y fiscal. En el derecho administrativo, las fallas, rigideces o asimetrías de las plataformas informáticas diseñadas por el propio Estado jamás pueden ser elevadas a la categoría de argumentos para descalificar propuestas o para recortar bolsas de dinero parafiscal de destinación específica. Al sembrar este testimonio artificial el 6 de junio, la entidad consumó una Falsedad Ideológica por Ocultamiento y una abierta Desviación de Poder, pretendiendo que los jurados asumieran la culpa del bache matemático que Subterránica ya había puesto en conocimiento del organismo de control fiscal.

La fase criminal: Guerra sucia, video filtrado y amenazas de muerte

El descarado montaje documental del 6 de junio de 2026 no fue la única respuesta del entorno que protege los oscuros intereses de la contratación de IDARTES. Al verse al descubierto ante el traslado inmediato de la Contraloría de Bogotá (Radicado No. 2-2026-12084), y ante el peso de una fiscalización ciudadana que lleva más de 13 años (2013-2026) documentando el direccionamiento del Programa Distrital de Estímulos y las roscas operativas de los Festivales al Parque, los implicados decidieron cruzar la línea de la legalidad para pasar al terreno de la delincuencia organizada.

En las últimas horas, de manera paralela a la publicación del acta falsificada, actores indeterminados, pero directamente coordinados con los intereses de la entidad han desatado una campaña sistemática de guerra sucia y asesinato moral contra el veedor ciudadano. Denunciamos públicamente ante el país y la comunidad internacional la difusión masiva e ilícita de un video de carácter estrictamente privado extraído de mi entorno personal. Este material íntimo ha sido burda y maliciosamente sacado de contexto con un único objetivo delictivo, destruir mi buen nombre, minar mi credibilidad periodística y desviar la atención pública de los contundentes hallazgos que hunden la gestión de la Subdirectora de Equipamientos Culturales, SILVIA OSPINA HENAO. Y no solo eso, no es primera vez, en la fiscalía corre un proceso contra músicos aliados a Idartes y beneficiciaron anteriores por los mismos motivos.

Pero el perfilamiento y la difamación informática son solo la antesala. El ataque escaló de inmediato a la intimidación violenta: he comenzado a recibir amenazas anónimas de muerte que advierten represalias extremas si se detiene la ampliación de estas denuncias ante la Contraloría.

En un país como Colombia, donde la corrupción contractual y la defensa del erario público se pagan históricamente con sangre, estas amenazas no son un chiste digital ni una simple hostilidad de redes sociales; representan un riesgo inminente, real y letal contra la vida y la del núcleo familiar de quienes denuncian. Aquí se mata por deporte para blindar los presupuestos del fomento cultural. El uso de material privado para perfilar a un ciudadano es el procedimiento estándar de las mafias contractuales antes de pasar al atentado material. Hago responsable directo al Estado colombiano, a las directivas de IDARTES y a los operadores privados que se lucran de su contratación por cualquier atentado contra mi integridad física, la de mi esposa o la de mis hijas.

El veredicto ciudadano: Exigencia de cese total y las preguntas que la Contraloría no puede evadir

La farsa de los “14 habilitados”, la invención extemporánea de puntajes mínimos de corte para recortar las bolsas de estímulos y la posterior campaña de hostigamiento contra la veeduría ciudadana demuestran que IDARTES ha desbordado cualquier límite de la legalidad. No estamos ante un problema de software ni ante un error de digitación de un funcionario de rango medio; estamos ante el modus operandi de una cofradía burocrática institucionalizada que prefiere acudir a la falsedad ideológica y a la guerra sucia antes que permitir que se auditen los recursos públicos.

Permitir que el IDARTES continúe ejecutando el presupuesto ordinario del fomento, legalizando contratos de circulación y tramitando los fondos parafiscales de la Contribución Cultural (recursos LEP) bajo un expediente burdamente alterado, constituiría un insulto a los miles de artistas independientes que año tras año ven cómo se cierran las puertas del circuito artístico de Bogotá. Ante la gravedad de los hechos y el riesgo inminente para la vida del fiscalizador, la ciudadanía y los colectivos musicales independientes exigen la aplicación inmediata de medidas extraordinarias: el CESE INMEDIATO DE TODA ACTIVIDAD ADMINISTRATIVA, CONTRACTUAL Y PRESUPUESTAL DEL IDARTES, y la intervención urgente de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y la Fiscalía General de la Nación para frenar la intimidación criminal.

La pelota está ahora en la cancha de la Contraloría de Bogotá D.C. El radicado especial No. 2-2026-12084 determinará si el órgano de control fiscal se arrodilla ante las realidades paralelas de la burocracia o si hace cumplir la Constitución. Los ciudadanos y los medios independientes exigimos respuestas públicas, taxativas y escritas a un cuestionario que no admite evasivas:

  1. ¿Validará la Contraloría de Bogotá la cifra falsa de 14 habilitados sembrada a última hora por el IDARTES, o tipificará de manera contundente la comisión de los presuntos delitos de Falsedad Ideológica en Documento Público y Fraude Procesal post-denuncia?
  2. ¿Aceptará el organismo de control fiscal que las entidades distritales inventen e implementen criterios de puntaje excluyentes con el concurso ya cerrado y las denuncias radicadas, destruyendo el principio de Selección Objetiva?
  3. Dado el entorno de presunta corrupción sistemática que abarca la contratación del fomento y los Festivales al Parque, ¿decretará la Contraloría la Medida Cautelar de Suspensión Preventiva y cese de actividades sobre el IDARTES para proteger el patrimonio de la ciudad?
  4. Frente a las amenazas de muerte directas y el perfilamiento mediante la filtración de material privado que hoy sufre el veedor de este caso, ¿qué acciones afirmativas e inmediatas tomará la Contraloría para garantizar que ejercer el control social en Bogotá no sea una sentencia de muerte?
  5. Dígale de frente a la ciudadanía: ¿Es la Contraloría de Bogotá D.C. una institución tolerante con el maquillaje de expedientes y la opacidad en el sector cultura, o compulsará copias de urgencia a la Fiscalía General de la Nación por las conductas delictivas plenamente probadas en este proceso?

La verdad histórica del expediente ya fue expuesta. El documento original definitivo con solo 12 propuestas habilitadas reales contra el acta prefabricada del 6 de junio con 14 participantes artificiales son las pruebas reinas de un montaje que la ciudad no va a silenciar. Seguiremos vigilantes, informando cada paso de este proceso, porque la cultura y los recursos de Bogotá le pertenecen a los artistas, no a los parásitos que pretenden administrarlos a puerta cerrada.

Y ojo… esa manía que tienen los colombianos de compartir chats, conversaciones, videos que no son de ustedes se castiga CON CARCEL:

  1. Ley 1273 de 2009 (Ley de Delitos Informáticos)
    Esta es la norma principal cuando el material privado se obtiene o se difunde a través de medios digitales (WhatsApp, redes sociales, correos electrónicos).

Artículo 269F: Violación de datos personales.

Castiga a quien, sin estar facultado para ello, con provecho propio o de un tercero, obtenga, compile, sancione, modifique, divulgue o difunda códigos de acceso, datos personales contenidos en base de datos o medios semejantes.

Pena de cárcel: De 48 a 96 meses (de 4 a 8 años) de prisión.

Multa: De 100 a 1.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

  1. Código Penal Colombiano (Ley 599 de 2000)
    Si la conversación o el video se obtuvieron interceptando o violando la privacidad de las comunicaciones, aplican los delitos contra la intimidad:

Artículo 192: Violación de ilícita de comunicaciones.

Castiga al que ilícitamente interceptre comunicación dirigida a otra persona, o se entere de su contenido, la modifique o la divulgue.

Pena de cárcel: De 16 a 54 meses (de 1.3 a 4.5 años) de prisión.

Artículo 194: Divulgación y empleo de documentos reservados.

Sanciona al que hallándose en posesión de un documento, chat, grabación o video que por su naturaleza deba permanecer en reserva, lo divulgue de manera que pueda causar perjuicio.

Pena: Multa y pérdida del empleo o cargo público (si aplica), además de agravarse si se usa para chantaje o descrédito.

Agravantes del Delito (Aumento de la Pena)
La ley estipula que la pena de cárcel aumentará de la mitad a las tres cuartas partes (pudiendo superar los 10 o 12 años de prisión) si se cumplen las siguientes condiciones, las cuales encajan con su situación de control social:

Uso de la información para descrédito: Cuando el material se difunde con la intención explícita de dañar el buen nombre, la honra o la credibilidad de la víctima.

Fines de retaliación o chantaje: Cuando se utiliza como un mecanismo de presión para que la persona desista de una acción (como una denuncia fiscal).

Difusión masiva: Cuando se utilizan redes sociales, medios informáticos o canales de mensajería para multiplicar el alcance del daño. PRgunten a nuestro amigo el guitarrista.

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Colombia

Ultra Lagends y la puta escena tóxica

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Solo existe un tipo de persona de un nicho muy específico al que le importaría quien carajos son “Ultra Legends” el acto anunciado para abrir el concierto de Slayer en Colombia… a la escena tóxica del rock colombiano, a nadie más.

A nadie en realidad le interesa si es la banda del hijo de dueño de Move, si es otra banda de leyendas autoproclamadas que se “reúne” (Como Slayer) o si sencillamente pagaron para estar allá. Al público y al universo le vale verga, solo al rockero y metalero envidioso, egoísta y desagradecido le duele. ¿Por qué? Porque cada uno en su cabeza piensa que “él” tiene que abrir ese concierto y que nadie más en el planeta lo merece, porque “él” is the only one, el elegido.

Y yo sé lo que muchos van a decir y pensar de este tipo de artículos, pero no importa, resbala. Nosotros acá amamos el rock, sobre todo el rock nacional, nunca hemos vivido de él, pero sí para él, casi un cuarto de siglo dándole y entregándole todo apostando por una escena en pedazos, si eso no es amor entonces no sé que es. Pero el músico de rock colombiano aun tiene mucho que aprender para poder entender las normas más básicas de la industria del entretenimiento (Porque la de la música ya murió) Y la primera regla es “no se pisen las mangueras entre ustedes”; las otras básicas pueden ser “sean honestos”, “amárrense el hocico y pónganse a tocar” y “sean agradecidos por los que hemos decidido comer mierda toda la vida solo por amor al arte”, porque la verdad sea dicha señores, ustedes no producen sino gastos y enemigos. Esa es la realidad. No son todos, en Colombia hay músicos y seres humanos increíbles, bandas talentosas y trabajadoras que producen excelente música, son la mayoría… Pero sí hay un pequeño nicho de hijos de puta que son muy fáciles de reconocer, generalmente son los parásitos del Estado que aparecen solamente en cada afiche donde dice “cultura local” o con los logos institucionales y que despotrican de todo lo que no le hieda a burocracia o que se vuelven enemigos cuando les dan un contratico estatal.

Y sí, les hablo de los mismos rockeros y metaleros que insultan y hacen memes de cualquier persona que haga algo por ellos que no sea del gobierno, y es lo único que producen porque de música más bien poca y mediocre, porque algunos rockeros y metaleros colombianos son arrodillados al gobierno, a las marcas, a los mafiosos… el único país del planeta tierra donde tenemos “punk anarquista estatal” que se suben a la tarima a putear a la policía y al gobierno, pero les cobran el cheque por hacerlo. Estos rockeritos quieren todo, pero no tienen nada que ofrecer, conciertos de cinco bandas con cuatro boletos vendidos, por eso saben que la única forma que tienen de almorzar es someterse como borregitos al estado o a alguna marca grande que los use. Normaaaaal, la escena del rock colombiano es la más tóxica y miserable de la tierra y eso que hay algunas que se pasan de calibre, pero lo que sucede acá es de antología.

¿Les duele? ¿Los ofende? La verdad duele, pero se entiende que tal vez en este momento, es sus egos, sus micromundos y sus sabias mentes iluminadas por un rayo que cae sobre sus cabezas directo del cielo, lo negarán, dirán de todo, me insultarán de nuevo y seguirán sus vidas en sus yates y carros de lujo, es sus mansiones comiendo manjares, disfrutando de sus ventas y discos de oro y los que no puedan pues seguirán hablando mal de todos y llenando formularios como perros. ¿El meme? El meme son ustedes, ese tipo de músico que desafortunadamente existe… eso si da risa.

Usemos esas cabeza hermosas e inteligentísimas que tienen para preguntarnos ¿Por qué el rock y el metal de Colombia no han podido triunfar en el mundo? No es solo falta de apoyo, es autodestrucción, es malo, no está a la altura, los músicos solo saben insultar y no hacen música y las buenas bandas, bueno, hacen lo mismo que ya se hizo hace 30 años, muy poca innovación y afuera odian las papayeras eléctricas.

Hay una sensación de vacío que invade a los músicos después de un evento grande, pero también a los promotores independientes… es una especie de depresión ¿La han sentido? Obvio. A los músicos les da porque se dan cuenta que al regresar a la realidad que el mundo sigue, las deudas siguen, que tal vez se gastaron de más en el evento y que al final no cambió su vida, siguen siendo el mismo grupo de manes que tiene que agarrar el Transmilenio para ir a casa porque no hay para el Uber. Y para los promotores es peor, porque a pesar del éxito o magnificencia de lo que se refleja en redes, lo único que gana es una guerra de insultos y degradación por su trabajo, porque dinero no, el rock colombiano es una quiebra, lo sabe cualquiera que haya medio organizado un evento. Esa es la dinámica de esa escena colombiana, es una peste tóxica.

Pensemos en los grandes, en el imaginario del “rock mundial”, los nombres que vienen a la mente son anglosajones, británicos o, en el peor de los casos, argentinos o mexicanos. Colombia, tiene cientos de bandas, de hecho, es una de las escenas más grandes del mundo, solo en la base de datos de Subterránica tenemos más de 7 mil bandas, ¿Cuántas activas? No se sabe porque cada día se retiran al menos 20, cansados de no lograr nada. Pero al menos 4 mil activas sí habrá. Pero este paisito brilla por su ausencia en el mapa global y esto tiene razones de peso. No nos engañemos, no ha sido solo culpa de la industria internacional ni del “destino”. El verdadero freno para el rock colombiano ha sido endémico, es el mismo músico el que se cagó en el rock y el Metal, sumado a sus fans que solo sirven para escupir mierda en las redes pero jamás para ir a pagar un boleto para verlos, a menos que sea como van a ir a ver a Ultra Legends, porque medio millón de pesos si tienen para ir a ver a Slayer, pero 20 lukitas pero ir a verlos a ustedes olvídense, preferible gastarlos en una felpa de perico… una mezcla de egos desmedidos, envidia profesional, una dependencia enfermiza del estado y la creación de micro-mundos de “fama” que, honestamente… son ridículamente pequeños.

Y lo más patético de todo es que ustedes lo saben. Lo saben cuándo están borrachos en un bar después de haber tocado para ocho personas, de las cuales seis eran las novias de la banda. Lo saben cuándo revisan Instagram a las 2 a.m. y ven que el video de un tipo haciéndose el loco con un termo les gana en vistas. Lo saben, pero les importa más putear al que “logró algo” que arreglar su propio desastre.

Ahí es donde entra “Ultra Legends”. No importa quiénes sean. Puede ser cualquiera, una tremenda banda que no conocemos o tres tipos disfrazados de Slipknot. El problema no es la banda. El problema es el espejo. Porque el rockero colombiano, el metalero de Twitter y el “crítico de la escena” que no ha publicado un disco en diez años, prefieren creer que el mundo les debe algo. Que hay una conspiración. Que “todo está comprado”. Y la verdad es mucho más simple y mucho más cruda:

No son lo suficientemente buenos.

No por falta de técnica, les sobran dedos, les sobra equipo endeudado, les sobra actitud para la foto con los brazos cruzados en el festival gratuito soñando que el público es de ellos. Pero les falta canción, les falta carisma fuera del escenario, les falta entender que el “rock mundial” no es una meritocracia pura, pero tampoco es una guardería para ardidos. Nadie va a venir a buscarlos a Soacha o a Envigado para darles un contrato millonario solo porque llevan diez años tocando en el mismo sótano. El rock colombiano no triunfa en el mundo porque el mundo olfatea la desesperación y la resentiditis crónica. Porque afuera, cuando una banda sale, al menos fingen que se quieren. Aquí ustedes se muerden los puños antes de subir al escenario.

¿Y el público? El público es la otra cara de la misma moneda podrida. El público colombiano no va a ver bandas locales no porque “suene feo” (hay bandas increíbles), sino porque ir a verlos no les sube el ego, no es “estatus”. Prefieren pagar medio millón para ver a Slayer y sentirse parte de algo grande, que pagar veinte lucas para ser testigos de algo que podría ser grande, pero que todavía está pariéndose entre insultos en redes. La escena tóxica colombiana es una decisión colectiva. Un pacto de mediocridad donde lo único que importa es quién se cayó más fuerte, no quién llegó más lejos.

Mientras ustedes sigan creyendo que “Ultra Legends” les robó algo que nunca tuvieron, el rock colombiano seguirá siendo ese inodoro que ustedes mismos decoraron con calcomanías de bandas que sí supieron crecer. Y la próxima vez que un hijo de puta como yo les escupa esta verdad, van a hacer lo mismo que siempre, llorar en sus grupos de WhatsApp, bloquearme, y quedarse tan tranquilos… esperando el próximo concierto gringo para volver a sentirse vivos por una noche.

¿Y el mundo? El mundo sencillamente pasó de largo, porque nadie tiene tiempo para escuchar a un montón de tipos que se odian entre ellos más de lo que aman hacer canciones y esa es la puntilla final… el rock y el metal colombiano no han fracasado por falta de talento ni por culpa del imperio anglosajón, han fracasado porque se convirtieron en una secta ridícula de egos inflados que prefieren ser reyes de un basurero a ser aprendices en una industria de verdad, así que mientras no entiendan que el éxito no se mendiga en una convocatoria del estado ni se roba pisoteando al de al lado, seguirán exactamente dónde están, celebrando sus propios funerales disfrazados de toques, creyéndose unos capos cuando en realidad, lo más lejos que ha llegado el rock colombiano es a la esquina de su propia soberbia.

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