La mirada Subterránica
Palestina e Israel: Rock y Guerra, un análisis del conflicto con la banda sonora de sus bandas de Metal.
El conflicto entre Israel y Palestina es uno de los más antiguos y complejos del mundo, ha causado miles de muertos, heridos y refugiados y parece no tener una solución pacífica a la vista, pero en medio de la violencia y el sufrimiento, hay una expresión cultural que une a ambos pueblos: el rock.
Es increíble lo universal que es el rock y el Metal, está presente en todos los pueblos del planeta tierra, se mimetiza, se hace propio, se combina con cada cultura, es un lenguaje que hablan todos los países, ese lenguaje de distorsiones, de guitarras con riff, baterías cavernícolas y fuertes, bajos que hacen temblar la tierra y voces de rabia y llenas de energía, ese rock que sirve para pelear, para gritar, para hacer denuncias y que en este caso en ese par de pueblos que se han odiado durante cientos de años es un lenguaje común, un pequeño pegamento de lado y lado que demuestra que todos somos iguales, que todos los humanos hacemos lo mismo y vivimos lo mismo y que la única salida para este conflicto es que sean reconocidos dos estados, Israel y Palestina para que puedan convivir de manera digna y pacífica sin los extremismos de la religión y las presiones políticas de otros países.
Este escrito es un deber, mi familia es Palestina, tengo un profundo aprecio por Israel también, viví en ese país algún tiempo, soy consciente de que hay muchas fallas, tuve varias amigas judías y me siento un poco frustrado por no poder ayudar o ser útil en esta causa, pero como periodista mi arma son las palabras y espero que este artículo pueda ayudarles a comprender un poco el conflicto y a conocer algunas bandas que le cantan al mismo, unidas de lado y lado por el sonido y el poder del Rock.
Todo el mundo vio por televisión como se perpetró el atentado de Hamás en Israel mientras era sábado, día de descanso del pueblo judío. Llegaron en parapentes y con tractores y motos incursionando en una ciudad del sur del país, en un festival de música, disparando, matando a varias personas.

Hamás no es el gobierno de Palestina, de hecho, no hay un gobierno en Palestina, Hamás es una organización política y militar que se fundó en 1987 como una rama de la Hermandad Musulmana, su nombre significa Movimiento de Resistencia Islámica y su objetivo es establecer un Estado palestino bajo la ley islámica. Hamás controla la Franja de Gaza desde 2007, cuando expulsó a su rival Fatah, el partido del presidente palestino Mahmud Abás. Hamás también tiene presencia en Cisjordania, donde compite con Fatah por el apoyo popular, pero ojo, no todos los palestinos a pesar de que la mayoría son musulmanes quieren un estado islámico porque ustedes ya saben lo que es un estado islámico, ya hemos podido ver como son estos estados en cuestión de derechos humanos e igualdad. Mi familia no es musulmana, nunca lo fue, eran palestinos cristianos de Belén, huyeron de esa guerra y han pasado por todas partes incluyendo EL Salvador o Colombia en donde yo nací, la rama palestina de mi familia es la de mi madre, con quien yo crecí, en casa de mis abuelos que hablaban árabe y comíamos garbanzos y berenjenas rellenas, mi arraigo con mi país natal ha sido difícil porque crecí en otra cultura. Sin embargo, jamás, en toda mi vida escuché a mis abuelos o a nadie de mi familia hablar mal ni de Israel ni de Palestina, de hecho cuando viajé a Israel me apoyaron y en realidad yo conviví fue con los judíos, viví es un Kibbutz, tuve algunas parejas y tengo muchos amigos que quiero con el corazón, lo que quiero decir con esto es que no estoy de acuerdo con esta pelea y mucho menos con toda la barbarie que he visto en las noticias, me duele mucho y debe parar.
Hamás es considerada una organización terrorista por varios países, incluidos Israel, Estados Unidos y la Unión Europea, debido a sus ataques contra objetivos israelíes, que incluyen atentados suicidas, lanzamiento de cohetes y túneles, pero también tienen un brazo político y social que provee servicios básicos a los habitantes de Gaza, como educación, salud y asistencia humanitaria ya que Gaza es un lugar muy pobre y paupérrimo.
Tratar de responder entonces quien es el representante del pueblo palestino es muy difícil y al no ser Palestina un país entonces hay muchas respuestas, ya que existen diferentes actores políticos que reclaman esa legitimidad, según la mayoría de los países y organizaciones internacionales, el representante oficial del pueblo palestino es la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que es el órgano administrativo que gobierna en Cisjordania y que reconoce el Estado de Israel.

La ANP se creó en 1994 como resultado de los Acuerdos de Oslo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que es la entidad que agrupa a las principales facciones políticas y militares palestinas, esta se fundó en 1964 y fue reconocida como el único representante legítimo del pueblo palestino por la Liga Árabe en 1974 y por la ONU en 1975, la OLP declaró la independencia del Estado de Palestina en 1988 y ha sido reconocida por más de 130 países, esta era la que lideraba Yasser Arafat ¿Recuerdan? Lo interesante es que fueron Los Estados Unidos los que financiaban a Hamás para hacerle frente a la OLP, se repite la historia que vimos con la Talibanes.
Entones lo que pasa en la Franja de Gaza, es que Hamás la controla desde 2007, cuando expulsó a las fuerzas leales a la ANP, ellos se oponen al reconocimiento de Israel y han llevado a cabo numerosos ataques contra objetivos israelíes, incluyendo atentados suicidas, lanzamiento de cohetes y túneles, entonces claro, Israel tiene derecho a defenderse, pero ¿de quién? SI es que Palestina no tiene ejercito y Hamás es un grupo de gente, así que quienes pagan al final son los niños, los abuelos, los enfermos y en general todo el pueblo de lo que queda de “Palestina”.
Así que la pregunta a responder es ¿contra quién es la guerra que han declarado? El conflicto entre Israel y Palestina es muy complejo y tiene muchas causas y consecuencias, no hay una respuesta simple a la pregunta, se puede decir que la guerra es entre Israel y los grupos armados palestinos, principalmente contra Hamás, Israel quiere defender su seguridad y su existencia como Estado judío, mientras que los palestinos quieren liberarse de la ocupación israelí y lograr su independencia como Estado árabe, hay que sumar que el conflicto también tiene dimensiones regionales e internacionales ya que hay otros países y organizaciones que apoyan o se oponen a uno u otro bando. Por ejemplo, Irán y Turquía respaldan a Hamás, mientras que Estados Unidos y la Unión Europea apoyan a Israel, y hay otros actores como Egipto, Jordania, Arabia Saudita y Qatar que tratan de mediar entre las partes o influir en el curso de los acontecimientos.
En resumen y para hacer una analogía de lo que acaba de suceder es como si las disidencias de las Farc enviaran algunos combatientes a una ciudad de Estados Unidos y estos asesinaran a algunas personas y en respuesta, Estados Unidos declara la guerra a Colombia, ya que esas disidencias de las Farc representan al país y lo bombardean, lo encierran, lo invaden, excepto una pequeña región al sur a donde tienen que ir sí o sí todos los colombianos, complicado pero es algo así, USA tendría en teoría el derecho ¿pero de qué manera?
Encima de todo, también pesan aspectos religiosos, culturales e históricos ya que ambos pueblos reclaman lazos ancestrales con la tierra sagrada de Palestina y Jerusalén, hay cuestiones como el estatus de los refugiados palestinos, el asentamiento de colonos judíos en Cisjordania, el bloqueo de Gaza, el acceso a los lugares santos y el reconocimiento mutuo de los derechos nacionales, todo eso es una olla a presión que estalla a cada rato y vuelve a ser tapada para que vuelva a estallar.
Hay que entender que a Palestina no la han reconocido como un país desde que Israel fue instalado por la ONU en lo que durante muchos siglos fue Palestina y esto tiene razones muy complejas y depende de varios factores políticos, históricos y jurídicos, algunos países, como Israel, Estados Unidos y la Unión Europea, consideran que el reconocimiento de Palestina debe ser el resultado de un acuerdo de paz negociado entre las partes y no una decisión unilateral o impuesta por terceros que fue lo que sucedió con Israel después de 1945.

Otros países, como Reino Unido, Francia, Alemania y Japón han expresado su apoyo a la aspiración palestina de tener un estado propio, pero han señalado que el reconocimiento formal dependerá del avance del proceso de paz y del cumplimiento de ciertos criterios, como la unidad política entre la Autoridad Nacional Palestina y Hamás, el control efectivo sobre el territorio y la capacidad de cumplir con los compromisos internacionales.
Algunos países, como Canadá, Australia y México, han mantenido una posición ambigua o cautelosa sobre el reconocimiento de Palestina, argumentando que se trata de una decisión soberana que debe ser tomada en función de los intereses nacionales y las circunstancias regionales. Estos países han expresado su preocupación por la situación humanitaria y los derechos del pueblo palestino, pero también han reafirmado su apoyo a la seguridad y el derecho a existir de Israel.
La guerra se permite porque no hay una autoridad internacional que pueda imponer una solución pacífica al conflicto ni sancionar a las partes por sus violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. La ONU ha emitido varias resoluciones que piden el fin de la violencia, el respeto al derecho internacional y la solución de dos estados, pero no tiene los medios para hacerlas cumplir. Los países con influencia en la región, como Estados Unidos o Egipto, han intentado mediar entre las partes o promover iniciativas de paz, pero no han logrado resultados duraderos.
Hablando entonces de esta “Guerra”, podemos decir que es muy asimétrica, ya que Israel tiene una superioridad militar abrumadora y puede atacar objetivos en Gaza casi a voluntad y Palestina tiene pocas opciones para defenderse o responder a los ataques israelíes y sufre muchas más víctimas civiles y daños materiales, entonces cada vez que a uno de los grupos extremistas Palestinos les da por hacer algo como el atentado que vimos, Israel se lanza con todo el fuego contra Gaza y ahí es donde la balanza se inclina solo a un lado, repito, es lógico que Israel se defienda, obvio, pero a veces parece que esa defensa consiste en borrar lo que queda de Palestina.
Este es un conflicto que se ve mal y que ha hecho sufrir a muchas personas, ha desplazado a millones y millones han muerto, como dije al principio, los dos estados deben existir respetándose unos a otros, sin meterse en los asuntos del otro ya que son muy diferentes en sus culturas pero esta guerra debe parar, el mundo debe ayudar, es increíble como los países son tan en algunos casos neutrales y en otros apoyan a una de las facciones buscando el exterminio de la otra pero no la creación de los dos estados. ¿Ya qué? Ya lo que pasó, pasó y si seguimos en el problema (a mi parecer bastante estúpido) de ¿A quién le dio Dios la tierra? Entonces no habrá un final feliz.
Y pues de lado y lado esta el rock, está el Metal, está la misma música, la misma rabia, las mismas marcas de guitarras eléctricas, las mismas marcas de baterías, obviamente en Palestina todo se hace más pobre, más precario, pero hay palestinos en otras partes del planeta que están haciendo la tarea del rock. Así que acá les muestro algunas de estas bandas, de estas expresiones, haciendo un llamado a acabar los conflictos de esta tierra, porque nací en Colombia un país que nunca ha visto la paz, soy salvadoreño también, otro país que nunca ha visto la paz, no, Bukele no es un mesías salvador, después les hablo de eso, y soy hijo de Palestinos y estoy harto de la guerra y la violencia, recuerden la máxima “Simio no mata simio”.
Repitan: “Simio no mata simio” “Simio no mata simio” “Simio no mata simio” “Simio no mata simio” “Simio no mata simio” “Simio no mata simio” “Simio no mata simio” “Simio no mata simio”

Bandas Palestinas:
Khalas: Esta banda se formó en 1998 en Ramala y se define como “Arabic Rock Orchestra”. Su música combina elementos del rock, el metal y la música árabe tradicional. Han lanzado tres álbumes y han girado por Europa y Estados Unidos su género es el Folk Metal.
Zalaam: Black Metal Atmosférico desde Palestina, fundada en 2019, no hay mucho que explicar para entender el mensaje que quieren transmitir. Tomando más y más notoriedad cada día.
OspreyV: Es una banda de rock de ciudad de Gaza lo cuál lo hace más extraña aun, conformada por profesionales, le cantan al conflicto.
Como bonus:
Ministry of Dub-Key: Esta banda se creó en 2006 en Haifa Inspirándose en la música reggae y el folclore palestino, Ministry of Dub-Key teje con habilidad una fusión cautivadora. Su innovación se extiende a introducir la danza Dabke y el sonido Mijwiz, mezclados con maestría con ritmos de hip-hop y Dancehall, dando lugar al vibrante estilo Arab-A-Dub., es increíble que la influencia caribeña llegue tan pura a esas tierras. Su música tiene un mensaje político y social que denuncia la ocupación israelí y la opresión de los palestinos. Han lanzado dos álbumes y han participado en festivales internacionales.
Bandas de Israel
Orphaned Land: Los maestros originales del heavy metal israelí, Orphaned Land, han condenado el conflicto israelo-palestino a lo largo de su carrera, a menudo provocando controversia por negarse a defender los intereses de un país sobre el otro.
Melechesh: Black Metal de Jerusalem. Problemas entre Melechesh y la gente estrictamente religiosa en Jerusalén, así como otras razones profesionales y personales, animaron a la banda a trasladarse con sus miembros a Holanda, donde podían seguir trabajando sin el acoso de las autoridades religiosas. Como el baterista no pudo mudarse, encontraron un sustituto con Proscriptor de Absu, que luego fue reemplazado por el baterista holandés Xul. Xul fue despedido en 2013.
Betzefer: Esta banda se creó en 1998 en Tel Aviv y se dedica al groove metal. Su música tiene influencias de bandas como Pantera, Sepultura o Machine Head. Han lanzado cuatro álbumes y han participado en festivales internacionales. Puedes escuchar su canción “Down Low” en este enlace.
Así que, al pueblo judío le debo mucha hospitalidad, amigos y buenos momentos en esta vida, y pongo mi solidaridad y apoyo total al pueblo Palestino para quienes solicito la creación de un estado digno, con igualdad, en donde su pueblo pueda vivir en paz y en abundancia. Los mismos sentimientos que tengo por mi país, Colombia, que en este momento parece más una letrina que un país. Ya estamos muy viejos para seguir andando así. Rechazar toda forma de violencia de parte y parte y solicitar mesura en el uso de fuerza desmedida contra los civiles que no luchan.
Que el rock nos una.
Felipe Szarruk, Doctorando en periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, Magister en Estudios Artísticos de la Facultad de Artes ASAB Universidad Distrital Fco José de Caldas, Comunicador Social y Músico. Fundador de Subterránica y su colectivo de medios y espacios independientes.
Para más música proveniente de la región pueden visitar el siguiente enlace: https://www.lycanthropia.net/best-israeli-palestinian-black-metal-albums.php?smode=c
Colombia
Estos son los nominados a la XVII Entrega de premios Subterránica 2026, edición: Constructores de sonidos y sociedad.
Es un gran honor para Subterránica y La Fundación Museo del Rock Colombiano presentar a los nominados a la XVII Entrega de los Premios Subterránica Colombia 2026, una edición que consolida el crecimiento, la diversidad y la madurez de una escena que ya no puede entenderse únicamente desde la música, sino como un ecosistema cultural en plena expansión. Bajo el concepto de “Constructores de sonidos y sociedad”, esta edición reúne un total de 31 categorías que abarcan desde los reconocimientos tradicionales como Artista, Disco y Canción del Año, hasta áreas fundamentales como el periodismo musical, la gestión cultural, los espacios en vivo, la producción audiovisual y los procesos comunitarios. En total, se entregarán 34 reconocimientos, incluyendo homenajes especiales, reafirmando el carácter integral de estos premios dentro del panorama del rock nacional.
La magnitud de esta edición se refleja en sus 193 nominaciones, una cifra que evidencia no solo la cantidad de proyectos activos, sino la complejidad y riqueza del movimiento. No se trata únicamente de premiar bandas, sino de visibilizar a todos los actores que hacen posible la escena: músicos, medios, fotógrafos, gestores, festivales, venues y procesos sociales. En este contexto, los Premios Subterránica se posicionan como una plataforma que documenta, articula y legitima el desarrollo del rock independiente en Colombia, funcionando como un verdadero termómetro del estado actual de la cultura alternativa en el país y como el galardón más importante del género no solo en el país sino en el continente.
En términos de protagonismo, nombres como Under Threat lideran el número de nominaciones, seguidos de proyectos como Soul Desease, Psychopath Billy, Las Tres Piedras, Solsticio, Camargo y Los Malkavian, lo que evidencia una combinación de trayectoria, consistencia y presencia activa en múltiples frentes de la escena. Recibimos más de 300 pre-nominaciones lo cuál es una cifra impresionante que demuestra que el rock colombiano es una de las escenas más nutridas, vivas y dinámicas tal vez del planeta. Las categorías principales, especialmente Artista, Disco y Canción del Año, se consolidan como las más competitivas, concentrando el mayor número de nominados y reflejando el alto nivel artístico alcanzado en esta edición.
A nivel territorial, aunque Bogotá continúa siendo el epicentro con más del 60% de representación, esta edición confirma una descentralización cada vez más evidente, con ciudades como Medellín y Pasto emergiendo como polos fundamentales, junto a otras regiones como Cali, Pereira, Zipaquirá, Sincelejo y el Meta. Esta distribución no solo amplía el mapa del rock nacional, sino que valida el crecimiento de escenas locales con identidad propia, fortaleciendo el carácter verdaderamente nacional de los premios.
En cuanto a tendencias sonoras, el metal se mantiene como el género dominante dentro de las nominaciones, seguido por el rock en sus distintas vertientes. Sin embargo, también se evidencia una apertura hacia propuestas de fusión, experimentalismo y cruces con lo folclórico, lo que refuerza la idea de una escena en transformación constante, alineada con el concepto de construcción que define esta edición.
Un aspecto especialmente relevante es la participación femenina, que alcanza aproximadamente un 25% del total, una cifra significativa dentro de un entorno históricamente dominado por hombres. La presencia de mujeres se destaca particularmente en roles como vocalistas, gestoras culturales y creadoras de contenido, así como en bandas con integrantes femeninas, lo que marca un avance importante hacia una escena más diversa e inclusiva.
En conjunto, esta XVII edición de los Premios Subterránica no solo reconoce lo mejor del año, sino que configura un panorama completo del rock independiente en Colombia: una red viva de creación, circulación, memoria y resistencia cultural. Más que una ceremonia, estos premios se consolidan como un espacio de validación y visibilidad para quienes, desde distintos frentes, continúan construyendo la escena día a día.
La ceremonia se llevará a cabo del Jueves 30 de abril del 2026 en Ace of Spades en Bogotá. Muy pronto anunciaremos la dinámica de entrega de invitaciones y boletos para acompañantes.
XVII Entrega de Premios Subterránica Colombia 2026
Edición: Constructores de sonidos y sociedad
Categorías Principales
Artista del Año
Narcocracia (Bogotá)
Soul Desease (Bogotá)
Under Threat (Bogotá)
The End (Bogotá)
Camargo (Bogotá – Venezuela)
Oh La Ville (Bogotá)
Loathsome Faith (Bogotá)
Las tres piedras (Pasto)
Vitam et Mortem (Carmen del Viboral)
Masacre (Medellín)
Disco del Año
Brainblast – Colossus Suprema (Bogotá)
Óxido y Perfume – Vulgarxito (Cali)
Luna llena – Solsticio (Medellín)
Herejía – In Nomine Oscurantis (Bogotá)
Devasted – Siniestro (Bogotá)
Vein – Reveal (Bogotá)
Oh La Ville – Movimientos para Soltar el alma (Bogotá)
The Empress – Cheyne Stokes (Bogotá)
Thy Method – Degodify (Bogotá)
Psycho Mosher – Trapped into the madness vortex (Bogotá)
Canción del Año
Indefinido – Camargo (Bogotá)
Complex Condition Altars of Rebellion (Pasto)
The vice – Santa Elena (Medellín)
Si del cielo te caen limones – Degato (Bogotá)
Prismas – Nauj Project (Manizales)
Cypher – rex marte (Cali)
El demonio en mi cabeza – Psychopath Billy (Palmira)
Throne – Osaka 32 (Bogotá)
El planeta es mi casa – Soulterra (Zipaquirá)
Premio Juliana Gómez Tarrá al Artista Nuevo del Año
Natyvo (Medellín)
Sophie Angel (Bogotá)
Atomic Heart (Bogotá)
Inhuman evolution (Bogotá)
Brain voltaje (Bogotá)
Los Setas (Pasto)
Categorías Individuales
Mejor Voz
Andrea Puerta Bernal – Athémesis (Medellín)
Apis Mellifera – Solsticio (Medellín)
Alessandro Angelucci – Camargo (Bogotá)
Lilly Mosh (San Gil)
Harlod Fandiño – Counterline (Bogotá)
Juliana Chamorro – las tres piedras (Pasto)
Mejor voz gutural
Diego “El piojo” Nieto – Licantropía (Bogotá)
Fernando Kristos – Altars of Rebellion (Pasto)
Juli Maleficarum – Support de Violence (Bogotá)
Diego Melo – Neurosis (Bogotá)
Angel Niño – Vein, Loathsome Faith (Bogotá)
Johana Sevillano – Ataque de Panico (Bogotá)
Mejor Guitarrista
Jorge Burbano (Bogotá)
Juan Carlos Burbano – Under Threat (Bogotá)
Rodrigo Iragorri – Firesnake (Bogotá)
Mateo Bejarano – Soul Desease (Bogotá)
Nicolas Waldo (Bogotá)
Jorge Luis Vanegas (Cali)
Mejor Bajista
Jean Jiménez – Soul Desease (Bogotá)
Basthian Vélez – Athemesis/Perros de reserva MED (Medellín)
Fredy Melo – varios proyectos (Bogotá)
Nicolas Jaime – Hijos del Viento (Bogotá)
Alex de la cruz – las tres piedras (Pasto)
Andres Mosquera – Psychopath Billy (Palmira)
Mejor Baterísta
Alejandro rojas – Under Threat (Bogotá)
Andrés Achuri – Condenados (Bogotá)
Cesar Quintero – Athemesis, GOC, Craneo (Medellín)
E. Lerma – Riptor (Cali)
Edward Melo – Ataque de Pánico (Bogotá)
Daniel Philliph K – Altars of Rebellion (Pasto)
Categorías por géneros
Mejor Banda Fusión, modernizaciones, tropidelia o folclorizaciones
Degato (Bogotá)
El santo hereje (Bogotá)
Psychopath Billy (Palmira)
Origen Rock Folclor (Bogotá)
Soulterra (Zipaquirá)
Músicos Obreros (Bogotá)
Mejor Banda de Metal (Todos los géneros)
Athemesis (Medellín)
Soul Desease (Bogotá)
Altars of Rebelion (Pasto)
Loathsome Faith (Bogotá)
Arkhanon (Bogotá)
Vitam et mortem (Carmen del Viboral)
Mejor Banda de Rock (Rock, hard rock)
The Vice (Medellín)
Atomic Heart (Bogotá)
Counterline (Bogotá)
Ennui (Bogotá)
Sunset Street (Bogotá)
Somer (Circasia)
Mejor Banda de Punk / Hardcore
Condenados (Bogotá)
Distancia HxC (Pereira)
Sucia Eukaristia (Bogotá)
Infested Co. (Bogotá)
Pr1mal (Bogotá)
Radical Knot (Bogotá)
Mejor Banda Progresiva / Experimental / Post-Rock / post punk
Sueños de un Tulpa (Bogotá)
Las tres piedras (Pasto)
Oh La Ville (Bogotá)
Psychopath Billy (Palmira)
Happy Sunday – (Granada, Meta)
Laserock (Bogotá)
Mejor Banda blues, jazz o blues-rock
Vanegas Blues (Cali)
Puertos (Fusagasugá)
Annis (Neiva)
Hex Crow (Bucaramanga)
The Sick Blues (Chia)
Categorías escena en vivo
Mejor Show en Vivo
Narcocracia (Bogotá)
Athemesis (Medellín)
Under Threat (Bogotá)
Medium (Pereira)
Rain of Fire (Tulua)
Onixx (Bogotá)
Mejor Gira Nacional o internacional
Vulgarxito gira por Colombia y Suramérica (Cali)
Under threat Mexico junto a paradise lost (Bogotá)
Las Tres Piedras – Gira Colombia y México (Pasto)
Camargo por Colombia y México (Bogotá)
Masacre gira europea (Medellín)
Tenebrarum 70 tons of Metal (Medellín)
Mejor Festival Independiente
Festival Metal de las Montañas XX años (Bogotá)
Urbana Rock (Barranquilla)
Sabane Rock Festival (Sincelejo)
Festival Rock Vida y Libertad (Circasia, Quindío).
Premios Tupa Tupa y Tupa Tupa Fest (Montería)
Muiscas Metal Fest (Madrid, Cundinamarca)
Rock en la Luna (Chia)
Mejor Venue de Rock
Ace of spades (Bogotá)
Bbar (Bogotá)
Rey Lagarto (Pasto)
Barnaby Jones (Medellín)
Relevent (Bogotá)
9th Avenue (CALI)
Rock plaza (Pereira)
Mejor letra del año
Tendencia – Narcocracia (Bogotá)
Cartas Suicidas – Mandingasea (Bogotá)
Cain – los malkavian (Medellín)
Utopia – The Toxic (Bogotá)
Rojo Patria – Happy Sunday (Granada, Meta)
Un Monstruo Llamado Silencio – Munnopsis (Bogotá)
Rabia Feat. Cristian Londoño – Aquelarre (Bogotá)
Categorías periodismo de Rock y contenido
Mejor Medio de Rock
Lobotomia (Bogotá)
Rugidos Disidentes (Bogotá)
Cultura Rock.com.co
Oscura Radio TV (Bogotá)
Tupa Tupa Comunicaciones
Voces del Metal (Bogotá)
Mejor Artículo, crónica o entrevista de Periodismo Musical
Tritono Magazine – Rostros Ocultos https://www.instagram.com/p/DUHnBPgji6o/ (Bogotá)
Andrés Angulo Linares – Una crónica de heavy metal: ‘Ciudad Blanca’, la memoria de la última erupción | https://rugidosdisidentes.co/una-cronica-de-heavy-metal-ciudad-blanca-la-memoria-de-la-ultima-erupcion/ (Bogotá)
Joel Cruz – Pesadilla sin final: ‘Patología grotesca’ de Purulent. https://rugidosdisidentes.co/pesadilla-sin-final-patologia-grotesca-de-purulent/ (Bogotá)
Cultura Rock – Entrevista a Osaka 32 https://www.youtube.com/watch?v=v5zP2ttn9v0 (Bogotá)
Geraldine de la Hoz, Diario La Libertad Barranquilla – El eco eterno del vinilo: El legado incombustible del rock barranquillero https://diariolalibertad.com/sitio/2026/01/14/el-eco-eterno-del-vinilo-el-legado-incombustible-del-rock-barranquillero/ (Barranquilla)
Distorsión Muisca – Okinawa Bullets en Distorsión Muisca https://www.youtube.com/watch?v=uq_fEUTvKbE (Madrid)
Dark Room Network – 50 álbumes que definieron el rock nacional en 2025 https://darkroomnetwork.com/50-albumes-que-definieron-el-rock-colombiano-en-2025/ (Bogotá)
Relatos Sonoros Nuevas músicas del Tolima Episodio 1 – https://www.youtube.com/watch?v=7X9G6MKezsQ&list=PLDgpUslkGRoqUwGRvXv0tJ4zKtQRcQ2g0&index=3 (Mariquita)
Mejor Cobertura de la Escena
Lobotomía (Bogotá)
Alejandrosis (Bogotá)
Factor metal (Bogotá)
Rockerar.co
Rugidos Disidentes (Bogotá)
Doom Metal Magazine: A guide of Colombia Doom (Bogotá)
Mejor Podcast o Programa Radial Rock
El mero magazín: Oscura Radio TV (Bogotá)
Top 7 Radio (Bogotá)
El Show del Mutuo Elogio (Medellín)
El Rock no ha muerto (Bogotá)
Distorsión Muisca Emisora: Madrid Radio 96.4 FM (Madrid)
Cuando duerme la ciudad – Podcast (Bucaramanga)
Mejor Fotografía Musical
Alexis Cañon (Bogotá)
Alberto Mira Mora (Envigado)
Luisa Gonzáles (Bogotá)
Daniel Rodrigez.ph (Bogota)
Lex Herrera (Bogotá)
Categorías Audiovisual y estética
Mejor Videoclip
Brain Voltage – 2030 (N.O.M) Nuevo Orden Mundial (Bogotá)
The Vice Santa Elena (Medellín)
El demonio en mi cabeza – Psychopath Billy (Palmira)
Ausencia de Ignorancia – Solsticio (Medellín)
Un Monstruo Llamado Silencio – Munnopsis (Bogotá)
Adaia – Alcanzando el sol (Cartago)
Mejor Arte Gráfico / Portada
El día de la ira – Ennui (Bogotá)

Colossus Suprema – Brainblast (Bogotá)

Degodify – Thy Method (Bogotá)

Psycho Mosher – Trapped into the madness vortex (Bogotá)

Rain of Fire – Psicosis (Tuluá)

Categorías en gestión cultural, industria y autogestión
Mejor Gestor/a Cultural
Juan Carlos Prieto Cuenca – Por su gestión en el Festival de Metal de las Monatañas y los derechos humanos. (Bogotá)
Eskarlata Poesía Rock – Por su gestión como colectivo acercando la literatura al rock, encuentros de autores y músicos y su gestión en FILbo (Bogotá)
Dayana Hernández y Roberto fundación Gecua – Por su gestión en el festival Independiente Urbana Rock y el trabajo por el rock de la región caribe. (Barranquilla)
Aida Hodson – Por su gestión con Hodson Música en el periodo nominado. Celebración del Rock Colombiano. (Bogotá)
Juna Carlos Obando – Por su gestión labor sostenida que combina formación, circulación y producción con su Fundación Rey Largarto en Pasto y la parte sur del país. (Pasto)
Cesar Andrés Gonzáles Montes – Por la gestión tanto en el festival Sabane Rock como en la visibilización y circulación del Rock en la región. (Sincelejo)
Mejor Proyecto Comunitario desde el Rock
Sembrando Sonrisas (Bogotá)
Festival Metal de las montañas (Bogotá)
Sonrisas de plástico (Bogotá)
Metal por la infancia (Bogotá)
Punk al Parque (Bogotá)
Categorías Subterránica
Premio Subterránica
Richie Torres de Todo en Fase por su colaboración en audio en los eventos de Subterránica y Wacken Metal Battle (Bogotá)
Ricardo Florian por su resistencia y la construcción de su proyecto Feel Connections. (Bogotá)
Homenajes Especiales
Hector Carmona Amaya (Luciferian) Por 30 años de Black Metal en Colombia (Pereira)
Masacre por su trayectoria de 30 años y su lucha por el sonido extremo de Medellín (Medellín)
Cromlech por sus 30 años de trayectoria independiente. (Medellín)
Los ganadores son escogidos por un panel de jurados especializados en las diferentes áres y disciplinas. Tendremos como siempre a los mejores actos en vivo del país.
Si usted, su marca, emprendimiento o empresa quiere formar parte como patrocinador o aliado de Los Premios Subterránica y El Monster del Rock 2026, no dude en comunicarse al correo director@subterranica.com
Invitamos a los nominados a etiquetarnos en sus publicaciones @subterránica Felicitaciones a todos. Es una escena enorme.
Subterránica, la voz del under es nuestra cultura 2002-2026 www.subterranica.com www.museodelrockcolombiano.com
Colombia
IDARTES S.A. ¿Entidad pública o agencia de mercadeo de Live Nation en Bogotá?
Escribir este tipo de artículos cansa… cansa porque caen en oídos vacíos, en personas con hambre, en necesitados. Cansa porque a pensar que todo está a la luz de la evidencia seguirá pasando lo que siempre pasa… nada, absolutamente nada en esta tierra en donde las artes se convirtieron en el bolsillo de un pequeño grupo de individuos que entendieron y descifraron la forma de enriquecerse en el país sin el más mínimo esfuerzo y sin que nadie los cuestione. Esta es solo otra de esas historias que pasaran al olvido en una tierra en donde lo único que no se olvida es la miseria.
Hace unos días el Instituto Distrital de las Artes (Idartes) anunció con bombos y platillos una “alianza estratégica” con la empresa Páramo Presenta. El objetivo, según el comunicado oficial, era ofrecer un descuento del 70% a los músicos de la ciudad para el concierto de Tom Morello, un guitarrista legendario en el rock mundial, famoso por ser miembro fundador de Rage Agaisnt the Mchine, por si alguno aún no tiene ni idea de quién es. El gran problema para los incautos, es que lo que se presenta como una “oportunidad de formación y circulación” es, bajo un análisis riguroso de gestión pública y ética corporativa, uno de los entramados de captura institucional más evidentes de los últimos años.
El discurso que recibimos en los correos, estaba vendiendo esta iniciativa como un apoyo al “crecimiento profesional” para músicos e interesados, pero en términos técnicos y reales esto no es honesto, porque Idartes está utilizando su maquinaria de difusión, su talento humano y sus bases de datos —pagados con los impuestos de los bogotanos— para asegurarle la taquilla a un evento privado que a última hora no logró el objetivo.
Para que entiendan (Si quieren hacerlo) la magnitud del problema, hay que seguir el rastro del dinero… Páramo Presenta ya no es una productora independiente colombiana, desde 2023, el 51% de sus acciones pertenece a Live Nation Entertainment, ese gigante global que controla el mercado de la música en vivo y que es dueño de Ticketmaster y que en los últimos días está envuelto en un escándalo salvaje del que hablaremos más adelante.

Es éticamente cuestionable que una entidad pública de Bogotá dedique recursos para hacerle el marketing gratuito a una multinacional que factura miles de millones de dólares. ¿Necesita Live Nation que el presupuesto del Distrito le ayude a vender boletas? La respuesta es obviamente no. Lo que estamos viendo es el uso de lo público para subsidiar el riesgo comercial de un monopolio privado.
Y esto no pasa por que sí, porque Dios es grande o porque Idartes se apiadó de Paramo o que Paramo “da la oportunidad” a los músicos de ir a escuchar a Tom Morelo. Esto se alimenta de una estructura de “puertas giratorias” donde ex-funcionarios de alto perfil en los medios públicos y entidades de cultura terminan en las directivas de las grandes productoras, así como está sucediendo con el cine y la película de Estado “Padilla” que también benefició enormemente a una productora privada por obra y gracia del espíritu santo.
Uno de los personajes importantes de esta historia, fue una de las voces y programadores más influyentes de Radiónica (el sistema de medios del Estado) y hoy es director de Booking en Páramo/Live Nation, ese el ejemplo perfecto. Estos actores conocen el sistema por dentro, fundaron esas empresas gracias a esos puestos de poder, tienen los contactos directos en las subdirecciones de las entidades y logran que la “gestión cultural” del Distrito se alinee perfectamente con los intereses de su empresa privada. Es la institucionalización de “la rosca”, el Estado no se alía con el sector, se alía con sus antiguos compañeros de oficina, mientras que veta a los independientes que tienen derecho a usar el equipamiento cultural pero no lo hacen porque como dijimos en otro artículo Idartes se cree curador y no administrador. ¿Pero quien dice algo? Al parecer el más cobarde es el mismo artista, quien sufre de pánico a ser vetado. Pero la realidad es la realidad así quieran borrarla.
Dicho de manera directa, acá hay una desviación de Poder y Tráfico de Influencias (Castigado por el Art. 409 y 411 del Código Penal), al menos en el papel.
Lo que Idartes presenta como una “gestión de fomento” es bajo la lupa del Derecho Penal, un presunto Interés Indebido en la Celebración de Contratos. La ley colombiana es clara: el servidor público no puede utilizar su cargo para favorecer intereses privados y al destinar recursos públicos (canales de comunicación institucional, tiempo de funcionarios y bases de datos del sector) para promocionar el concierto de una multinacional como Live Nation, Idartes está actuando como una agencia de mercadeo gratuita. Mientras tanto, a procesos históricos de gestión independiente que llevan décadas construyendo tejido social desde la base, se les somete a una burocracia que asfixia y que es miserable. La “puerta giratoria” de ex-funcionarios de Radiónica y el Ministerio de Cultura hacia las directivas de Páramo no es solo un dilema ético; es el mecanismo que aceita este tráfico de influencias.
Acá se está en plena Violación al Principio de Igualdad y No Discriminación (Art. 13 de la Constitución). La Constitución Política de Colombia obliga al Estado a promover el acceso a la cultura en condiciones de igualdad. Pero ¿A quién le importa? Es una nimiedad, es arte, eso ni existe, en Bogotá se ha instaurado una dictadura del gran formato en donde para el Monopolio (Páramo/Live Nation) se pone una alfombra roja institucional, “alianzas estratégicas” inmediatas y validación estatal para vender sus boletas, pero para el Independiente (Gestores y Músicos Autogestionados) siempre hay una negativa sistemática de equipamientos culturales como La Media Torta, excepto para los amigos que la usan hasta para ensayar.
Negar el uso de escenarios públicos a procesos ciudadanos bajo excusas técnicas de “mantenimiento” o “trámites”, mientras se facilita la logística para el lucro de un gigante privado colocando incluso los logos oficiales, es un acto arbitrario e injusto (Art. 416 del Código Penal). El Estado está decidiendo quién suena y quién calla basándose en la rentabilidad de sus “aliados” y no en el valor cultural del proceso.

Un juez podría decidir si esto es peculado por uso, acá estamos hablando del estado como subsidio de la multinacional, pero como siempre tendrán una respuesta, o una artimaña de derecho para rebajar el discurso, así como lo hizo el monopolio deshonesto de Sayco cuando buscó como bajar los anuncios de la sanción millonaria y la investigación a sus directivos el año pasado. Este país está diseñado para la trampa, para que el deshonesto siempre gane.
El uso de la infraestructura del Estado para fines privados tiene ese nombre jurídico: “Peculado por Uso”. Cada post en redes sociales, cada correo masivo enviado desde las bases de datos de Idartes para promocionar a Tom Morello, tiene un costo operativo pagado por los contribuyentes, usar estos activos para “limpiar” la imagen de una empresa como Live Nation —que actualmente enfrenta juicios por prácticas monopolísticas y burlas a sus usuarios en moral, sino patrimonial. Idartes está regalando el prestigio de Bogotá a una corporación depredadora y provada justificando estas alianzas bajo la “Estrategia de Circulación”. Pero hay una caries, la Ley 1493 de 2011 (Ley de Espectáculos Públicos) busca democratizar el acceso y fortalecer la producción local, no convertir al Estado en el tiquetero de turno.
Así que al condicionar el “beneficio” a la compra de una boleta, el Estado abandona su rol de fomentador para convertirse en un captador de rentas para terceros. Es la consolidación de la “technocracia de la cultura” en donde el gestor independiente es bloqueado, mientras el músico es arreado a consumir el producto que “la rosca” decide traer.
Lo que estamos viendo hace décadas ya, es el Colapso ético de las instituciones públicas del arte y necesitamos como sea recuperar lo público, al costo que sea, de la manera que sea.
¿Escucharon el Escándalo global de Live Nation? ¿Con quién se está aliando Idartes? Aunque se sabe que no les interesa, es importante que la ciudadanía y los músicos de Bogotá sepan con quién se está “aliando” su administración local. Mientras Idartes limpia la imagen de Live Nation (dueña de Páramo) presentándola como un motor de “crecimiento profesional”, en los tribunales de Nueva York la realidad es otra.
En marzo de 2026, grabaciones filtradas y mensajes internos de la compañía revelaron un desprecio sistemático por el público. Frases como “Robándolos de frente, nene” y burlas hacia la “estupidez” de los fans que pagan tarifas abusivas, son hoy pruebas reina en un juicio por prácticas monopolísticas. Al promocionar sus eventos, Idartes no solo está fallando en su misión técnica; está incurriendo en una complicidad ética al validar a una corporación que utiliza tácticas de matoneo para aplastar la competencia y extraer hasta el último peso del bolsillo del artista y el espectador. Esto es algo casi de película… pero es Colombia, acá todo pasa y nadie hace nada.
Mientras miles de cineastas llenan convocatorias para ayudas de producción, o cientos de ingenuos músicos desesperados por el hambre y un sueldo llenan convocatorias a Rock al Parque, el “delito” moral más flagrante es la asimetría en el acceso a los bienes públicos. Mientras a la multinacional se le facilitan alianzas de difusión masiva, a procesos históricos de base como muchos gestores independientes no alineados a esta dictadura cultural, se les niegan sistemáticamente equipamientos culturales como los teatros, las oportunidades, convocatorias, etc.
¿Creen que es algo como ellos dicen que “no existe? Es una estrategia de asfixia a la autogestión. Al cerrar los escenarios públicos para la creación independiente bajo excusas burocráticas, el Estado obliga al ecosistema musical a orbitar exclusivamente alrededor de los grandes promotores privados. Es la expropiación simbólica y física de los espacios que pertenecen a todos los bogotanos para entregárselos, por omisión o por favor, a la rentabilidad de “la rosca”. Lo que estamos presenciando es el reemplazo de una Política Pública de Cultura por una Estrategia de Mercadeo Corporativo. Cuando el Estado prioriza la venta de boletas de un privado sobre la circulación de sus propios artistas autogestionados, ha perdido su razón de ser. Pero esto ya lo sabían ¿verdad?
Para entender por qué Idartes actúa hoy como el brazo de mercadeo de un monopolio privado, hay que mirar las hojas de vida de quienes fundaron y dirigen este emporio. No se trata de empresarios que surgieron de la nada; se trata de personajes que aprendieron a manejar la maquinaria pública desde adentro, ocupando cargos estratégicos que luego utilizaron en beneficio de su emprendimiento privado, uno de los fundadores clave fue durante años una de las figuras con mayor poder de decisión en Radiónica (el sistema de medios del Estado). Desde allí, no solo construyó la audiencia que hoy le compra boletas, sino que aprendió cómo se mueven los hilos de la contratación y los apoyos institucionales. Al saltar al sector privado, se llevó consigo el “know-how” y los contactos necesarios para que el Estado vea sus conciertos como “asuntos de interés público”. El Asesor de la “Economía Naranja” es otro de los cerebros detrás de este grupo empresarial que fungió como asesor técnico y consultor en mesas de política pública de economía creativa. Fue él quien ayudó a redactar las reglas de juego que hoy le permiten a los grandes operadores privados acceder a beneficios tributarios y facilidades en el uso de parques metropolitanos (como el Simón Bolívar), mientras a los festivales independientes les cierran las puertas de los teatros distritales. Varios de los integrantes del círculo directivo de esta multinacional han pasado por las listas de jurados de concertación y estímulos del Ministerio de Cultura y Idartes. Conocen a la perfección cómo se redactan los pliegos para que una “alianza estratégica” suene a fomento cultural, cuando en realidad es una operación de salvamento de taquilla para un privado.
Este historial demuestra que no estamos ante una competencia justa, mientras gestores independientes deben enfrentarse a funcionarios que les exigen requisitos imposibles, los fundadores del monopolio hablan de tú a tú con la administración porque ellos mismos fueron la administración. Es la captura técnica del Estado, usaron sus cargos públicos para pavimentar el camino, redactar las normas a su medida y una vez afuera, cobrar el peaje a través de convenios que les entregan la publicidad y los datos de los músicos de la ciudad.
Así que estamos ante la muerte de la política pública cultural en Bogotá. Cuando Idartes se convierte en el relacionista público de Live Nation, la entidad deja de ser un motor de fomento para transformarse en un “portero de discoteca” que decide quién entra al ecosistema, quién tiene permiso de sonar y quién debe quedarse afuera, en la calle, mendigando el uso de un escenario que le pertenece por derecho, el mensaje que el Distrito le envía al músico independiente es “No nos importa tu trayectoria, no nos importa que autogestiones festivales durante 20 años, ni que construyas tejido social sin pedirnos un peso. Si no eres socio de ‘la rosca’, si no vienes de las oficinas de la radio pública o de los pasillos del Ministerio, para nosotros no existes”.
La “alianza” por Tom Morello es el epitafio de una institucionalidad que se vendió al mejor postor. Bogotá no tiene hoy una Secretaría de Cultura; tiene una sucursal de mercadeo de un monopolio global. El silencio de las autoridades ante este conflicto de intereses es la prueba de que el sistema no está roto, sino que está funcionando exactamente como ellos lo diseñaron, para que unos pocos vivan del presupuesto de todos, mientras el verdadero rock independiente muere de inanición burocrática en la puerta de los escenarios que él mismo ayudó a construir.
@subterranica
Colombia
Cuando Billy Corgan dijo lo que Subterránica lleva veinte años denunciando
Cuando Billy Corgan habla del destino del rock lo hace desde la experiencia de alguien que estuvo en el corazón mismo de la última gran explosión cultural del género en los años noventa, y hace unos días ha lanzado una afirmación incómoda que ha comenzado a circular con fuerza en las personas que nunca quisieron escuchar… el rock no murió por falta de creatividad, ni porque el público dejara de escucharlo, sino porque fue deliberadamente desplazado del centro cultural.
Según el líder de The Smashing Pumpkins, hacia finales de los noventa ocurrió un giro abrupto en los medios de comunicación musicales. En una entrevista en un podcast, Corgan recordó cómo alrededor de 1997 o 1998 la programación de canales como MTV cambió radicalmente y el rock fue reemplazado por otros géneros que pasaron a dominar la narrativa cultural. El músico sostiene que el género fue “bajado de volumen” culturalmente, incluso mientras seguía siendo uno de los estilos más poderosos en conciertos y audiencias.
En esencia, Corgan sugiere que el rock fue desplazado por decisiones de industria y de medios, no por un agotamiento natural del movimiento. Para alguien que vivió la época dorada del rock alternativo, cuando bandas como Nirvana, Pearl Jam o los propios Smashing Pumpkins dominaban la cultura popular, ese cambio repentino no parece una simple evolución musical, para él fue una reconfiguración deliberada del paisaje cultural.
Pero sabemos que esto no es nuevo, mucho antes de que Corgan empezara a hablar públicamente de ese desplazamiento, en Colombia ya existía una voz que denunciaba algo similar desde la periferia cultural del rock latinoamericano. Esa voz fuimos nosotros… Subterránica.

Durante más de dos décadas, nuestro ha sostenido una crítica constante sobre cómo el rock colombiano fue desplazado de las políticas culturales, de los medios y de los circuitos institucionales. En la tesis doctoral que se desarrolla desde nuestro equipo, se describe cómo el rock pasó de ser una expresión central de la contracultura urbana a convertirse en un género marginado dentro de las agendas culturales oficiales.
La tesis plantea que el cambio no fue accidental. A partir de los años dos mil, las políticas culturales en Colombia comenzaron a privilegiar lo que se denominó “nuevas músicas colombianas”, una categoría amplia que buscaba fusionar elementos tradicionales con estéticas contemporáneas, al principio la iniciativa parecía positiva, pero en la práctica produjo un efecto colateral, el rock dejó de ser considerado una expresión legítima de la identidad cultural del país.
El resultado fue una sustitución simbólica, mientras durante los noventa el rock había sido el lenguaje generacional de miles de jóvenes, en la década siguiente ese lugar empezó a ser ocupado por proyectos financiados institucionalmente bajo etiquetas como world music, fusiones tropicales o propuestas que más tarde serían agrupadas bajo el término de “tropidelia”.
Desde entonces, Subterránica ha sostenido que el problema no fue la existencia de esas músicas, sino el hecho de que fueron promovidas como reemplazo del rock dentro de las políticas culturales y esto recuerda inevitablemente a lo que Corgan describe sobre el contexto internacional. En ambos casos aparece la misma pregunta ¿qué ocurre cuando las instituciones culturales deciden qué géneros merecen visibilidad y cuáles deben desaparecer del relato dominante?

El líder de Smashing Pumpkins ha criticado durante años el funcionamiento interno de la industria musical, señalando que muchas de sus decisiones no responden a procesos naturales de evolución artística sino a estructuras de poder que moldean el mercado cultural. Incluso ha llegado a afirmar que el negocio musical está basado históricamente en dinámicas de explotación y control sobre los artistas. Si esa lógica existe en la industria global, no resulta descabellado pensar que también pueda existir en contextos locales donde el poder cultural se ejerce a través de instituciones públicas, convocatorias y programas de financiación.
Lo que Corgan plantea desde la perspectiva de un ícono del rock mundial es, en esencia, lo mismo que Subterránica lleva señalando en Colombia desde hace veinte años: el rock no desaparece por falta de talento ni por falta de público. Desaparece cuando deja de ser apoyado por los sistemas que deciden qué música merece existir en el espacio público.
El día en que el rock dejó de ser prioridad en Colombia
Durante los años noventa el rock en Colombia vivió uno de sus momentos más visibles. La expansión de festivales, medios especializados y circuitos independientes permitió que el género se consolidara como un lenguaje generacional. No era simplemente música. Era una forma de identidad cultural urbana que dialogaba con procesos sociales, con la contracultura juvenil y con la construcción de una escena que aspiraba a tener un lugar dentro del panorama cultural del país.
Sin embargo, a comienzos del siglo XXI el panorama empezó a transformarse. Las políticas culturales comenzaron a reorganizar sus prioridades y a impulsar nuevas narrativas sobre lo que debía representar la identidad musical colombiana. Bajo el concepto de “nuevas músicas colombianas”, distintas instituciones promovieron proyectos que mezclaban elementos de música tradicional con lenguajes contemporáneos, muchas veces vinculados a circuitos internacionales de world music. La iniciativa, presentada como una estrategia de visibilización cultural, generó un cambio profundo en el ecosistema musical del país.
En ese proceso el rock comenzó a perder espacio dentro de las agendas institucionales. No se trató de una prohibición ni de un enfrentamiento abierto contra el género, sino de algo más silencioso y estructural. Los recursos, las convocatorias, los discursos académicos y las plataformas de promoción empezaron a orientarse hacia otros estilos musicales considerados más representativos de la identidad nacional. El rock, que durante décadas había sido una de las expresiones urbanas más importantes de la juventud colombiana, empezó a ser percibido como una estética extranjera o marginal dentro del relato cultural oficial.

Al mismo tiempo que esto sucedía, surgieron nuevas corrientes que ocuparon el espacio simbólico que antes había tenido el rock den los jóvenes. Propuestas híbridas, fusiones tropicales y proyectos asociados a lo que algunos críticos denominaron “tropidelia” comenzaron a recibir mayor visibilidad en festivales, circuitos académicos y plataformas culturales. Estas iniciativas lograron posicionarse como la representación moderna de la música colombiana ante el mundo relegando el rock a “música de viejos”.
El problema no fue la existencia de estas propuestas, la diversidad musical siempre ha sido parte de la riqueza cultural de cualquier país. El problema fue que, en muchos casos, estas corrientes fueron impulsadas como sustitutas del rock dentro del ecosistema cultural, generando un desplazamiento que alteró profundamente la dinámica de la escena independiente.
Y aun así, sigue existiendo y seguirá existiendo por siempre..
Sigue existiendo en los circuitos independientes, en los sellos autogestionados, en los festivales underground y en las comunidades que se resisten a aceptar que una cultura entera pueda ser borrada por decisiones administrativas o tendencias institucionales.
Tal vez por eso las palabras de Billy Corgan han resonado con tanta fuerza entre quienes han vivido el desarrollo del rock fuera de los grandes centros de poder cultural. Porque lo que el músico describe desde la experiencia de la industria global no es solo una teoría.
Para muchos en Colombia, es una historia que ya ocurrió.
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