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Abiertas las inscripciones para la edición XV de El Monster del Rock Subterránica, formulario aquí.

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Abrimos convocatoria para la edición número quince del concurso El Monster del Rock, el circuito y competencia más tradicional de Colombia para el género.

A través de conciertos las bandas competirán entre sí para llegar a un solo ganador que ingresará a acompañar a los ganadores de las ediciones anteriores y se llevará más de 10 millones de pesos en premios reunidos en un paquete de asesoría, reconocimiento y circulación indispensable para el desarrollo del proyecto musical.

ATENTOS; LEER AL MENOS DOS VECES LAS CONDICIONES DE PARTICIPACIÓN

  1. Pueden participar bandas, agrupaciones o solistas de Colombia o del exterior residentes en Colombia cuyos integrantes sean todos mayores de 18 años de edad.
  2. Cada músico de la banda o agrupación debe inscribirse pagando un valor simbólico de $30.000 pesos, este valor es usado para subsanar gastos de promoción y producción, pero sobre todo para comprometer al músico a llegar a sus batallas. La inscripción solo se hará a través de NEQUI al número 3153457532 y no por separado sino de acuerdo con los integrantes de la banda. Ejemplo: Si es un solista se inscribe con $30.000 si es un dúo con $60.000 y así sucesivamente. Cada músico podrá tener un invitado gratuito en su batalla para subsanar este cobro. Este no es reembolsable.
  3. No se puede usar pirotécnica en las presentaciones, Subterránica provee un ingeniero de audio, pero las bandas que quieran llevar su ingeniero podrán hacerlo.
  4. Subterránica provee un rider completo, si la banda requiere elementos adicionales deben llevarlos. Bateristas por favor lleven pedal, platos y en lo posible redoblante, estos no están dentro del rider. Habrá roadie en cada batalla.
  5. La música debe ser completamente original, no pertenecer al catálogo de ninguna sociedad de recaudo o editorial, es decir deben estar libres para su interpretación en vivo y el compositor debe ser parte de la agrupación o el solista, las bandas deben ser independientes. Pueden participar cualquier género musical dentro del espectro del rock, Metal y sus derivados, así como Ska, Reggae y Blues. Pueden participar fusiones siempre y cuando la jerarquía esté en el rock.
  6. Los premios: El ganador de El Monster del Rock Subterránica edición número quince recibirá el siguiente paquete de premios.
  • Grabación de un EP de dos temas en EON VOX Music Bogotá, captura, producción y Mezcla. Master final, estudio especializado en Rock y Metal.
  • Tiempo de estudio en GUITAR LABS el estudio de guitarras más especializado en Latinoamérica, para capturas de guitarras, bajos y voces.
  • Book profesional fotográfico por White and Color
  • Un cupo en el URBANA FEST de Barranquilla 2024. (octubre)
  • $500.000 en efectivo para apoyo de transporte a Urbana Fest.
  • Bono de consumo en Bbar
  • Acompañamiento de seis meses por Independent Booking Artist Management para la banda ganadora en asesoría y guía artística.
  • Un taller Gratuito de sobre Organización interna del emprendimiento musical por la Fundación Fomentar Desarrollo y una master class de diseño gráfico aplicada a proyectos musicales.
  • Página web profesional por IT Experience para la banda y si tienen, rediseño y profesionalización
  • Gira de digital de promoción en medios internacionales por Aquelarre Metal de Ecuador.
  • El Monster del Rock tendrá su propia edición personalizada de cervezas de la banda gracias a Calavero (48 und.)
  • Y por supuesto la mano Subterránica que corona al Monster De Rock. Y para celebrar, seis botellas de vino artesanal Santa Rosa elaborado por Fabián Romero.
  1. OJO, los premios tienen seis meses para ser reclamados, si el ganador no acepta y reclama los premios en este lapso ya no podrá hacerlo.
  2. Las batallas serán en tandas entre cuatro y cinco bandas para escoger un solo ganador que irá a la semifinal. El ganador es escogido por dos jurados y el público para tres puntos. Un punto por cada jurado y un punto del público.
  3. Todas las bandas del país deben llegar por sus propios medios al escenario en Bogotá, las bandas de fuera de Bogotá que ganen la batalla pasarán directamente a la final, las bandas de Bogotá, Boyacá, Meta y Cundinamarca que ganen su batalla participarán en semifinales en Bogotá. Si se inscriben un mínimo de cinco bandas de una ciudad o región en específico se considera abrir la fecha en la ciudad o una ciudad central para la región.
  4. HAY CAUSALES INAPELABLES DE DESCALIFICACIÓN:
  • Cualquier acto de agresión tanto hacia colegas de otras bandas, al ingeniero de sonido o a cualquier persona u organización de la producción, sea físico, verbal o a través de medio digital descalifica a la banda inmediatamente. Poner en entredicho la integridad del concurso, de otras bandas o de los agentes que se involucran con publicaciones ofensivas en redes sociales es causal de descalificación inmediata y retiro de las bases de datos y redes involucradas en el evento. Recuerden: Esto más que un concurso es también un circuito, usted debe saber que solo hay un ganador y si su banda no gana no quiere decir que el concurso sea “comprado” o “corrupto”, la banda debe tener la madurez musical e intelectual para participar en un concurso, en una competencia de manera seria y responsable, el nivel de El Monster del Rock siempre es muy alto y cualquier banda puede ganar, si usted o su banda no están preparadas para una competición entonces considere su participación.
  • Omitir información sobre la pertenencia a alguna editora o sociedad de recaudo es causal inmediata de descalificación.
  • Si una banda destruye los equipos de los escenarios será descalificada y deberá asumir su compra o reparación.
  1. Cada banda tendrá media hora para su espectáculo y un cambio de no más de 14 minutos, el orden se establecerá por sorteo antes de cada batalla.
  2. Las fechas se armarán por sorteo, no serán especializadas en ningún género, todos contra todos, si una banda tiene problemas con su fecha debe cambiar con otra banda.
  3. Al menos en la primera fase de batallas no se permiten proyecciones de fondo, pero si se permite cualquier elemento que los artistas quieran usar, como pendones, vestuarios, otros elementos en el escenario. Para garantizar la igualdad en la primera etapa del concurso no se acepta refuerzo de luces o backline. Esto se considerará en la segunda etapa.

Estamos muy emocionados por los 15 años de este evento y por ver y escuchar diferentes géneros y mucha música original. De antemano gracias por participar en el Monster del Rock Subterránica 2025… edición “Quinceañera”.

Para inscribirse usar el siguiente formulario: https://forms.gle/uwYuKsJNSvrygM98A

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La banda colombiana de Metal Hijos del Viento debutó en México frente a 100.000 personas en la Marcha para Jesús 2026

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No todos los días una banda de metal cristiano colombiana se sube a un escenario en medio de una manifestación religiosa multitudinaria. Mucho menos frente a una audiencia cercana a las 100.000 personas reunidas en el corazón de Ciudad de México. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió con Hijos del Viento durante su presentación en la Marcha para Jesús 2026.

El concierto se trató de un hecho sin precedentes para el rock nacional. Al pisar el escenario del Zócalo capitalino, la banda no solo realizó su primera salida internacional, sino que se convirtió en la primera agrupación de metal cristiano de Colombia en alcanzar una audiencia de dimensiones colosales, superando las 100.000 personas, marcando un antes y un después en la historia del género en el país, demostrando que una propuesta de metal extremo con mensaje espiritual puede romper el techo de cristal y posicionarse en uno de los epicentros culturales más importantes del mundo.

El repertorio seleccionado para este bautizo de fuego internacional fue una muestra de contundencia y evolución artística. La banda abrió su set con la fuerza de “Martyrum” y “DISRUPT”, temas que retumbaron con una fidelidad técnica impecable desde el Ángel de la Independencia hasta los rincones más alejados de la plaza. La audacia de Hijos del Viento quedó de manifiesto al elegir este escenario masivo para estrenar dos piezas inéditas, “Soy” y “Noir”, demostrando una confianza absoluta en su nueva arquitectura sonora. A pesar de que el show debió terminar antes de lo previsto por razones logísticas, la intensidad desplegada en esos minutos bastó para dejar una marca imborrable en el público mexicano y en los miles de espectadores que siguieron la transmisión global.

El impacto del concierto generó un fenómeno mediático inmediato, alimentado por la capacidad de la banda para generar disrupción en un contexto masivo. Mientras las redes sociales se inundaban de comentarios sobre la potencia del sonido y la calidad de la ejecución, en la plaza se vivían momentos únicos de conexión, como grupos de danza que terminaron moviéndose al ritmo de los riffs, evidenciando que el metal, cuando se ejecuta con maestría, rompe cualquier barrera de prejuicio. Esta presentación no fue un evento fortuito, sino una declaración de principios; para los integrantes del grupo, el objetivo era claro, llevar un mensaje de revolución y confrontación, recordando que la esencia de su fe también reside en la disrupción de lo establecido.

Con este debut triunfal, gracias a la gestión de Independent Booking Artist Manager, Hijos del Viento establece un récord histórico para el metal cristiano colombiano, logrando lo que ninguna otra banda del género había alcanzado en la historia del país. Haber compartido tarima con referentes como Upperroom y conquistar a una multitud de seis cifras en su primera incursión fuera de Colombia, los posiciona como líderes de una nueva avanzada cultural. Este éxito en México no es solo un triunfo para la banda, sino una validación de que el metal hecho con convicción y profesionalismo desde Colombia tiene el poder de convocar multitudes y dejar una huella profunda en los escenarios más grandes del planeta.

Fotos por Edixon Sepúlveda.

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Danny Frati, el músico que hizo de la libertad su único horizonte

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Hay artistas que parecen haber nacido con el sonido en la sangre. Danny Frati Celli es uno de ellos. Pero no se los digo como cliché sino como algo más profundo, es un músico de rock que entiende que la libertad no es un concepto abstracto, sino una frecuencia que se encuentra cuando uno se atreve a soltar el freno de mano y lanzarse al vacío al costo que sea.

Lo conocí anoche o mejor dicho lo entrevisté anoche, en una conversación que empezó como una charla sobre su música y terminó convirtiéndose en una reflexión sobre lo que significa realmente ser artista en un mundo que parece empeñado en domesticar el espíritu. Y sí, este artículo es, como deben ser los buenos perfiles, una crónica de ese encuentro y una reflexión sobre lo que encontré en esas preguntas.

Frati nació en San Juan, Puerto Rico hace algunos años, porque el dice que no tiene edad, que el tiempo es algo que no pasa, nació en una época donde la isla aún sonaba a Led Zeppelin, The Animals y otros que llegaba de los Estados Unidos. “Crecí escuchando rock en casa”, me dijo anoche, con esa voz que alterna entre la calma y la intensidad de quien ha encontrado su lugar en el mundo. “Mis padres me enseñaron que la música no era solo entretenimiento, era una forma de entender la vida”.

Para él la música no fue un camino fácil. En los años 90 el rock en Puerto Rico era un territorio en construcción y Danny comenzó su travesía con agrupaciones de amigos tocando covers e incluso su padre fue el primer productor de su primer concierto. Algo que lo marcó ya que por la recepción del público pensó que estaba en el camino correcto, era el primer paso hacia algo suyo, algo más personal, más honesto, porque su necesidad principal siempre ha sido la de tener un mensaje que dar..

Entre 2004 y 2009 se tomó un tiempo y en ese silencio, paradójicamente, encontró su voz. Se graduó como psicólogo, una profesión que, sospecho, le ha dado herramientas para entender la complejidad humana que luego vuelca en sus letras y así lanzó su primer trabajo como solista.

“La psicología me ayudó a entender que la música no es solo expresión, es también escucha”, decía mientras tomaba un trago en medio de la entrevista, solo uno porque tenía otras entrevistas temprano y esa responsabilidad para él es un mantra. “Aprender a escuchar a los demás y sobre todo a uno mismo, cambió por completo mi forma de componer”.

En 2025, Frati nos entregó Más Allá, un álbum que funciona como un viaje cronológico, una novela por entregas donde cada canción es un capítulo en la vida de un protagonista que decide cruzar sus propios límites.

“Quería hacer un álbum que se pudiera escuchar de principio a fin”, explicó Frati, “Un respiro entre la introspección y la euforia, una pausa luminosa dentro de una obra guiada por lo espiritual y lo íntimo”.

Y en ese viaje aparece “Hey, tú”, el sencillo que hoy suena en varias radios y medios independientes y que llegó al número uno en la emisora AzRock de Puerto Rico y que ha sido su carta de presentación en Colombia.

Con un riff que evoca el rock más clásico, “Hey, tú” es mucho más que una canción para escuchar solamente, s un llamado urgente a escapar de la rutina, una invitación a soltarlo todo y lanzarse al vacío.

El 13 de septiembre de 2025, el realizó su primera presentación en Colombia, en el marco de una gira que busca posicionar su propuesta en Suramérica en Dissonante Estudios. Y es que Frati no llegó a Bogotá solo a tocar sino a construir. Durante esa semana, participó en el Bogotá Music Market (BOmm) y visitó medios especializados como Oscura Radio TV, LAUD 90.4 FM, Radio UNAL y Libertadores Online.

Anoche, mientras hablábamos, entendí algo que me pareció genial, Frati no es solo un músico que hace rock sino una persona que vive intensamente con la creencia que la música es un vehículo de autorrealización y tiene claro que no debe depender de nada ni de nadie para conducirlo, la autogestión está siempre presente en todo lo que hace.

Y mientras escribo estas líneas, pienso en eso. En la valentía de empezar, en la libertad de lanzarse al mar sin saber si habrá olas o tormentas, en el rock como un eterno estado de búsqueda y eso conecta, porque muchos vivimos así o al menos tratamos de hacerlo.

Su canción “¿Dónde está el ayer?” es parte del compilado doble de Oscura Radio TV como invitado especial internacional en el disco. Los invito a escuchar su música, un artista que valora su libertad creativa y que ya no le tiene miedo al rock es digno de ser escuchado.

@felipeszarruk

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Rock al Parque anuncia fechas y cumple 30 años con la necesidad de saldar sus cuentas con el rock

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Que bueno sería pensar que para la celebración de los 30 años de Rock al Parque, Idartes va a preparar una fiesta rockera real que honre al género en el país. Desde los años noventa hasta hoy, Colombia se ha convertido en una potencia mundial del Metal mientras el Rock sigue perdiendo terreno ante las “nuevas músicas colombianas” y la tropidelia. Sería genial pensar que lo que veremos es el retorno al rock y sus sonidos.

Lo que para Idartes es un anuncio de fechas, para la comunidad del rock nacional es un ultimátum histórico. La entidad ha confirmado que los próximos 10, 11 y 12 de octubre de 2026, el Parque Simón Bolívar recibirá la edición número 30 de Rock al Parque. Viéndolo de manera histórica, el festival más grande de la región no llega en su mejor momento de identidad, sino arrastrando una deuda profunda con el género que le da nombre.

Bajo el concepto oficial de “30 años, 30 ediciones, estremeciendo a Bogotá”, la dirección de Idartes pretende celebrar un hito, un hito que está más marcado por la ideología de contratistas y trabajadores de turno que tienen la idea que “la música es una” y siguen una agenda política que ha usado el festival tanto para vetar ideologías como el caso de “Gillman”, como para impulsar ideologías, entre ellas que la cumbia es el nuevo rock o que el vallenato de Celso Piña es “el rock de mi pueblo” o que los Gaiteros de San Jacinto son “rebeldes por naturaleza” etc. Entre muchas voces, sobre todo la nuestra, la denuncia ha sido sostenida, en los últimos 20 años, el festival ha sido de todo menos rock. La inclusión sistemática de propuestas de “tropidelia” y otros géneros que desdibujan la esencia del evento ha generado una crisis de representatividad que este aniversario está obligado a corregir, porque el cometido está logrado, ya en Colombia ni siquiera los músicos saben que es rock y eso en lugar de darnos identidad nos ha alejado aun más de la escena mundial.

Para la comunidad del rock y el Metal, celebrar 30 años no puede ser una sencilla fiesta de diversidad mal entendida sino la oportunidad imperativa de saldar las cuentas con el rock, el metal, el punk y el rock alternativo que fundaron las bases de este movimiento y que, edición tras edición, han sido desplazados por curadurías que parecen más interesadas en la tendencia tropical que en la fuerza del género.

El anuncio de María Claudia Parias, directora de Idartes, sobre las “miradas curatoriales” para 2026, pone el foco en una de las heridas más abiertas del festival, la idoneidad de quienes eligen las bandas. Subterránica ha sido enfática en exigir que para esta edición histórica debe haber una curaduría especializada, los encargados de la programación deben ser conocedores reales de la historia y técnica del rock, evitando que el festival termine convertido en una “verbena al parque” más. Se requiere claridad absoluta en los procesos de selección y en el manejo de los recursos públicos, garantizando que el presupuesto se invierta en traer leyendas y fortalecer a las bandas locales que sí representan el género, sin amiguismos ni sesgos ideológicos.

Tras años de denunciar la infiltración de ritmos ajenos, la expectativa para 2026 es que el cartel sea una declaración de principios. El rock bogotano no espera “experimentos sonoros” para sus 30 años; espera el regreso de la distorsión, la técnica y la altura internacional que perdió en las últimas dos décadas. Si bien el Idartes resalta el impacto económico y el derecho a la cultura, el sector del rock le recuerda a la institución que Rock al Parque es patrimonio vivo gracias a los músicos y al público que lo defendió cuando nadie creía en él, porque esto se les olvidó.

Llegar a las 30 ediciones es un logro de la ciudad, pero la verdadera celebración solo ocurrirá si Idartes entiende que el festival no le pertenece a la burocracia de turno, sino a una cultura que exige respeto. Bogotá ya tiene banda sonora para octubre de 2026 y la ciudadanía estará vigilante para que, por fin, esa banda sonora sea auténticamente Rock.

Fotos: Prensa Idartes.

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