Colombia
Crónica del lanzamiento de Rock al Parque: Un buen festival gratuito con un nombre y una ideología muy mal puestas.
Ok, dejemos atrás de una vez por todas lo que fue Rock al Parque y concentrémonos en el presente. Primero miremos lo que fue y lo que muchos extrañan (mos); Rock al Parque fue en su momento un grito de rebeldía y libertad que apoyó el gobierno de Bogotá en los noventas para que algunas bandas de la ciudad, sobre todo las que eran apoyadas por iniciativas distritales como “Tejedores de Sociedad” y algunos allegados tuvieran un espacio masivo para presentarse y darle circulación al rock en un momento en que no solo Colombia sino Latinoamérica impulsado por el movimiento alternativo-grunge y la creación de MTV latino era muy rockera, su antecedente eran los conciertos CREA.
El rock era la música mainstream y era el pop del planeta, nacieron bandas enormes y Bogotá contaba con un circuito inagotable de bares y espacios para el rock y el Metal.
En aquel entonces Internet no era de fácil acceso y uno acudía a Rock al Parque a ver en su mayoría bandas de la ciudad o nacionales para conocerlas, al día siguiente la repercusión era grande ya que las personas comenzaban a hablar de ellas, las radios a colocarlas (algunas) y se creaba movimiento. Bandas que se volvieron conocidas en Rock al Parque hay muchas: La Derecha, La Pestilencia, Monóxido, Danny Dodge, Pepa Fresa, Vértigo, Yuri Gagarin y Los Correcaminos y bandas que fortalecieron su trayectoria que eran ya conocidas como Aterciopelados o underground como Darkness.
Eso era rock al Parque, una política cultural enfocada en el Rock y que, aunque siempre tuvo un círculo de favores cerrado y que beneficiaba a un grupo específico de gente estaba enfocado a visibilizar el Rock y el Metal de Bogota junto a algunos invitados.

Después vino el paso cuando la ciudad no tenía ni idea que hacer con él y que trataron de acabarlo pero no lo lograron, entonces decidieron que fuera administrado por la Orquesta Filarmónica y luego por el nuevo instituto creado en aquella época: Idartes, en donde ya se configuró un grupo de personas en donde algunas de ellas (no todas) eran de muy dudosa honestidad, educación y reputación, y que tuvieron en sus manos ese festival hasta el año pasado, muchos de ellos salieron despedidos pero siempre impunes, el festival ha sido desfalcado por varios millones de pesos por edición según el informe de la contraloría y para rematar, comenzó toda esta instalación de la ideología inclusiva, la composición de términos inexistentes como “nuevas músicas colombianas” para referirse a modernizaciones y otras construcciones comunicativas para acomodar el festival a una ideología de izquierda que llegó a Bogotá (El rock es del imperio tenemos que hacer lo de nosotros) y para abrirlo a más público. Pero eso sí siempre beneficiando al mismo grupo de personas.
Ok, en días pasados se realizó el lanzamiento de la edición 2023 y tenemos varias conclusiones respecto a lo que se vio y se dijo esa noche.
Después de tantas peleas, polémicas y discusiones en torno al evento, pudimos ver de manera clara lo que Idartes piensa y promueve respecto a este festival en la actualidad y la filosofía en la que se basa para hacerlo. Todo se da en un momento de transición en donde hubo una presentación de un comité de curadores conformado para este año, después de la salida de una persona nefasta para el evento, quién que se perpetuó por mucho tiempo y que seguramente el otro año ya no estarán porque deben contratar al nuevo curador de turno según dijeron.

Pero entonces, según este lanzamiento y según las palabras que salieron de las bocas de los curadores, analicemos la realidad y la actualidad de Rock al Parque que seguramente será la que continuará hasta dentro de muchos años.
- Rock al Parque ya no es ni será un festival de Rock nunca más: Lo fue, sí, pero ya no lo es. Los mismos curadores dijeron que ya no es un festival de rock, que es un festival de todo tipo de música, entonces seguir discutiendo si lo que se presenta es rock o no es rock ya no vale la pena porque el festival a pesar de que su nombre lo llama pertenece a todos los géneros, por el hemos visto y veremos cumbia, hip hop, tropidelia, boleros y un abanico musical enorme. Así que las bandas de rock y Metal de Colombia deben saber que si quieren tocar en Rock al Parque lo mejor es no tocar rock, ya que el cartel es su gran mayoría lo ocupan otros géneros.
- Rock al Parque tiene intereses comerciales y ya no es una política cultural: A pesar de que sea presentada por el distrito como una política cultural no lo es. Según los mismos curadores este festival tiene intereses comerciales, el festival quiere competir con festivales privados como Estéreo Picnic o el Cordillera, lo dijeron ellos. ¿Por qué? No sabemos, de hecho, pensábamos que esto era parte del plan de gobierno del Distrito, pero pues no, es un festival comercial que se financia con dinero del distrito y también con dineros privados que no sabemos a dónde van. Este año venderán licor y se podrán a tono con los festivales corporativos, así que no, no es una política cultural sino un festival de capital mixto el cual no ha dicho de manera muy clara a quién beneficia la ganancia.
- Rock al Parque no es para todo el mundo participe: Es para las bandas que están alienadas con sus curadores y con el circulo interno de rock al parque. Este es un circulo que se compone de músicos, medios y bookers. Sí se hace una convocatoria, pero esta convocatoria no es transparente y beneficia en su mayoría a viejos conocidos del evento. Los Bookers que ofrecen actos internacionales siempre serán los mismos porque ganan altas comisiones y los músicos invitados siempre serán los mismos porque son parte del sistema original del festival. Así que la posibilidad de pasar a una convocatoria es bastante baja si usted no pertenece a este circulo o si no hace movimientos para pertenecer a él y le puede suceder lo que a Maskhera, quienes hoy por hoy son una de las mejores bandas de Metal del país y la han colocado a abrir cuando ya sabemos que ni hay público, ni hay medios, ni hay nada. Así que ya no es como antes beneficioso para las bandas, sino que beneficia al público quienes después de las cinco de la tarde comienzan a llegar en masa para disfrutar de los actos internacionales más conocidos. Algunas bandas independientes como Info, cuentan con la suerte de tener buenos horarios, pero esto es muy raro.
- Rock al Parque no está alineado con los otros festivales al parque: Dicho por los mismos curadores “los tiempos han cambiado por lo tanto el festival ha cambiado y por eso ya no es solo de rock”, pero esto no aplica a otros festivales, imaginen si esa es la excusa, entonces para “Ópera al Parque” sí que han cambiado los tiempos, más o menos ¿qué? ¿400 años o algo así. Pero ahí sigue la ópera igual, Hip Hop al Parque sigue igual, Colombia al Parque sigue igual, solo Salsa al Parque colocó una banda de Merengue un año, pero solo Rock al Parque profesa esto de que los tiempos han cambiado y que el rock debe combinarse con otros géneros.
- Existen, han existido y siempre existirán las bandas “de la casa” o los mismos de siempre: Dicho de manera efusiva por el presentador, Aterciopelados o Los Petit Fellas son “bandas de la casa”, eso deja sin piso el principio de igualdad en el festival, siempre ha existido el rock distrital, bandas que tocan en todas partes que el distrito hace algo, algunas de ellas se enojan cuando se les dice que son parte de “la rosca” del Distrito, pero lo son y negarlo no lo borra. Y como lo dijeron ellos mismos, estas bandas son tan “de la casa” que por ejemplo para una de las ediciones anteriores Chucky García regañó a los jurados por que Los Petit Fellas no habían pasado. Entonces sí, existe el rock distrital, existen las bandas de Idartes, lo dijo el propio García en la Revista Bombea quienes armaron una pataleta por que nosotros lo dijimos acá y lo dijeron los curadores esa noche, a propósito, tenemos la grabación de todo lo que dice este artículo.
- Su nombre debería cambiar no por capricho de los “rockeros true” sino para hacer crecer y darle más proyección a lo que hoy es el festival: Mantener el nombre Rock al Parque es un despropósito, si lo miramos de la manera legal es publicidad engañosa, ¿Entonces a quien le va a importar esto? Que sea publicidad engañosa y que no cumpla a cabalidad con la filosofía para lo que fue creado se lo pasan todos por donde nunca les llega el sol. Pero ahora analicemos, ¿No sería mejor entonces, si estamos compitiendo con Cordillera o con el Estéreo Picnic, cambiar el nombre a algo más comercial? A un nombre que abarque todos los géneros, esto evitaría no solo cometer los delitos de publicidad engañosa y el de desconfiguración de política cultural, sino que abriría un panorama enorme para el festival. Mantener el nombre de Rock al Parque no es bueno para ellos, es un capricho por no acabar una marca que ha sido legendaria, pero vale, todo pasa, Abott y Costello acaba de cerrar después de cuarenta años y así todo va pasando, si Rock al Parque ya no existe, pues tampoco debería existir su nombre y que pase a ser parte del legado y de la historia del rock colombiano.
- Está comprobado que Colombia en la actualidad no tiene ni idea de lo que es y representa el rock: Esto no tiene mucha explicación, la gente actúa por pasión, no hay académicos, no hay personas que conozcan el rock, no hay rockeros, es una música de nicho como el jazz o el Blues que carece de seriedad en muchos de sus practicantes. Colombia por ende es un país tropical y su gusto por la música está acorde a sus coordenadas.
- Rock al Parque es un buen festival (Algo que no decíamos hace tiempo) con muy mal manejo y muy mala praxis ética: Entonces viéndolo así, de esta manera, Rock al Parque es un gran festival, es un encuentro de tres días, ecléctico, gratuitos, con una producción técnica muy buena, que moviliza cientos de miles de personas y que es de los más grandes del continente, eso lo hace un gran festival, pero no es un festival de rock, punto. Bueno, está bueno, para ir a conocer para ir a escuchar, para pasar un buen rato, pero se basa en una ideología más social que musical que quiere encajar con los nuevos tiempos y las ideas progresistas que buscar la exposición de la música, que quiere ser comercial como otros festivales privados y para esto el rock no le sirve sencillamente porque el rock no vende. Entonces sí, es un buen festival, pero su nombre y su fundamentación argumental están mal puestos. Lo que un día fue no volverá a ser jamás y hay que dejarlo ya descansar.

Conclusión
Es hora de que nosotros y otras organizaciones nos echemos totalmente el costal del rock y el Metal nacional como hemos venido haciéndolo y creando espacios para él y para su difusión. Trabajar con quienes aun quieran honrar y tocar el género y nada más, al fin y al cabo los que amamos el rock lo hacemos sobre todas las cosas.
El trabajo de los independientes se hace incluso más importante y los músicos de rock deben saber que en el país no van a vivir del rock sino van a tener que vivir para el rock que es muy diferente, hacer las paces con esta idea y al menos por ahora tocar, tocar y tocar para construir.
Rock al Parque ya fue, lo que hay ahora es otra cosa y si fuéramos nosotros cambiaríamos ese nombre para que creciera aún más y se consolidara como lo que buscan que sea.
Por lo demás, el rock colombiano está hermosamente vivo, cientos de bandas de cada región están tocando, componiendo y tratando de sonar y este es el insumo para que iniciativas como Subterránica, el Museo del Rock o Metal Battle abran un abanico de posibilidades para construir una escena que sea sostenida y disfrutada por nosotros mismos.
El festival se llevará a cabo los días 11, 12 y 13 de noviembre en El Parque Simón Bolívar.
Colombia
Danny Frati, el músico que hizo de la libertad su único horizonte
Hay artistas que parecen haber nacido con el sonido en la sangre. Danny Frati Celli es uno de ellos. Pero no se los digo como cliché sino como algo más profundo, es un músico de rock que entiende que la libertad no es un concepto abstracto, sino una frecuencia que se encuentra cuando uno se atreve a soltar el freno de mano y lanzarse al vacío al costo que sea.
Lo conocí anoche o mejor dicho lo entrevisté anoche, en una conversación que empezó como una charla sobre su música y terminó convirtiéndose en una reflexión sobre lo que significa realmente ser artista en un mundo que parece empeñado en domesticar el espíritu. Y sí, este artículo es, como deben ser los buenos perfiles, una crónica de ese encuentro y una reflexión sobre lo que encontré en esas preguntas.
Frati nació en San Juan, Puerto Rico hace algunos años, porque el dice que no tiene edad, que el tiempo es algo que no pasa, nació en una época donde la isla aún sonaba a Led Zeppelin, The Animals y otros que llegaba de los Estados Unidos. “Crecí escuchando rock en casa”, me dijo anoche, con esa voz que alterna entre la calma y la intensidad de quien ha encontrado su lugar en el mundo. “Mis padres me enseñaron que la música no era solo entretenimiento, era una forma de entender la vida”.
Para él la música no fue un camino fácil. En los años 90 el rock en Puerto Rico era un territorio en construcción y Danny comenzó su travesía con agrupaciones de amigos tocando covers e incluso su padre fue el primer productor de su primer concierto. Algo que lo marcó ya que por la recepción del público pensó que estaba en el camino correcto, era el primer paso hacia algo suyo, algo más personal, más honesto, porque su necesidad principal siempre ha sido la de tener un mensaje que dar..
Entre 2004 y 2009 se tomó un tiempo y en ese silencio, paradójicamente, encontró su voz. Se graduó como psicólogo, una profesión que, sospecho, le ha dado herramientas para entender la complejidad humana que luego vuelca en sus letras y así lanzó su primer trabajo como solista.
“La psicología me ayudó a entender que la música no es solo expresión, es también escucha”, decía mientras tomaba un trago en medio de la entrevista, solo uno porque tenía otras entrevistas temprano y esa responsabilidad para él es un mantra. “Aprender a escuchar a los demás y sobre todo a uno mismo, cambió por completo mi forma de componer”.
En 2025, Frati nos entregó Más Allá, un álbum que funciona como un viaje cronológico, una novela por entregas donde cada canción es un capítulo en la vida de un protagonista que decide cruzar sus propios límites.
“Quería hacer un álbum que se pudiera escuchar de principio a fin”, explicó Frati, “Un respiro entre la introspección y la euforia, una pausa luminosa dentro de una obra guiada por lo espiritual y lo íntimo”.
Y en ese viaje aparece “Hey, tú”, el sencillo que hoy suena en varias radios y medios independientes y que llegó al número uno en la emisora AzRock de Puerto Rico y que ha sido su carta de presentación en Colombia.

Con un riff que evoca el rock más clásico, “Hey, tú” es mucho más que una canción para escuchar solamente, s un llamado urgente a escapar de la rutina, una invitación a soltarlo todo y lanzarse al vacío.
El 13 de septiembre de 2025, el realizó su primera presentación en Colombia, en el marco de una gira que busca posicionar su propuesta en Suramérica en Dissonante Estudios. Y es que Frati no llegó a Bogotá solo a tocar sino a construir. Durante esa semana, participó en el Bogotá Music Market (BOmm) y visitó medios especializados como Oscura Radio TV, LAUD 90.4 FM, Radio UNAL y Libertadores Online.
Anoche, mientras hablábamos, entendí algo que me pareció genial, Frati no es solo un músico que hace rock sino una persona que vive intensamente con la creencia que la música es un vehículo de autorrealización y tiene claro que no debe depender de nada ni de nadie para conducirlo, la autogestión está siempre presente en todo lo que hace.
Y mientras escribo estas líneas, pienso en eso. En la valentía de empezar, en la libertad de lanzarse al mar sin saber si habrá olas o tormentas, en el rock como un eterno estado de búsqueda y eso conecta, porque muchos vivimos así o al menos tratamos de hacerlo.
Su canción “¿Dónde está el ayer?” es parte del compilado doble de Oscura Radio TV como invitado especial internacional en el disco. Los invito a escuchar su música, un artista que valora su libertad creativa y que ya no le tiene miedo al rock es digno de ser escuchado.
@felipeszarruk
Colombia
Rock al Parque anuncia fechas y cumple 30 años con la necesidad de saldar sus cuentas con el rock
Que bueno sería pensar que para la celebración de los 30 años de Rock al Parque, Idartes va a preparar una fiesta rockera real que honre al género en el país. Desde los años noventa hasta hoy, Colombia se ha convertido en una potencia mundial del Metal mientras el Rock sigue perdiendo terreno ante las “nuevas músicas colombianas” y la tropidelia. Sería genial pensar que lo que veremos es el retorno al rock y sus sonidos.
Lo que para Idartes es un anuncio de fechas, para la comunidad del rock nacional es un ultimátum histórico. La entidad ha confirmado que los próximos 10, 11 y 12 de octubre de 2026, el Parque Simón Bolívar recibirá la edición número 30 de Rock al Parque. Viéndolo de manera histórica, el festival más grande de la región no llega en su mejor momento de identidad, sino arrastrando una deuda profunda con el género que le da nombre.

Bajo el concepto oficial de “30 años, 30 ediciones, estremeciendo a Bogotá”, la dirección de Idartes pretende celebrar un hito, un hito que está más marcado por la ideología de contratistas y trabajadores de turno que tienen la idea que “la música es una” y siguen una agenda política que ha usado el festival tanto para vetar ideologías como el caso de “Gillman”, como para impulsar ideologías, entre ellas que la cumbia es el nuevo rock o que el vallenato de Celso Piña es “el rock de mi pueblo” o que los Gaiteros de San Jacinto son “rebeldes por naturaleza” etc. Entre muchas voces, sobre todo la nuestra, la denuncia ha sido sostenida, en los últimos 20 años, el festival ha sido de todo menos rock. La inclusión sistemática de propuestas de “tropidelia” y otros géneros que desdibujan la esencia del evento ha generado una crisis de representatividad que este aniversario está obligado a corregir, porque el cometido está logrado, ya en Colombia ni siquiera los músicos saben que es rock y eso en lugar de darnos identidad nos ha alejado aun más de la escena mundial.
Para la comunidad del rock y el Metal, celebrar 30 años no puede ser una sencilla fiesta de diversidad mal entendida sino la oportunidad imperativa de saldar las cuentas con el rock, el metal, el punk y el rock alternativo que fundaron las bases de este movimiento y que, edición tras edición, han sido desplazados por curadurías que parecen más interesadas en la tendencia tropical que en la fuerza del género.

El anuncio de María Claudia Parias, directora de Idartes, sobre las “miradas curatoriales” para 2026, pone el foco en una de las heridas más abiertas del festival, la idoneidad de quienes eligen las bandas. Subterránica ha sido enfática en exigir que para esta edición histórica debe haber una curaduría especializada, los encargados de la programación deben ser conocedores reales de la historia y técnica del rock, evitando que el festival termine convertido en una “verbena al parque” más. Se requiere claridad absoluta en los procesos de selección y en el manejo de los recursos públicos, garantizando que el presupuesto se invierta en traer leyendas y fortalecer a las bandas locales que sí representan el género, sin amiguismos ni sesgos ideológicos.
Tras años de denunciar la infiltración de ritmos ajenos, la expectativa para 2026 es que el cartel sea una declaración de principios. El rock bogotano no espera “experimentos sonoros” para sus 30 años; espera el regreso de la distorsión, la técnica y la altura internacional que perdió en las últimas dos décadas. Si bien el Idartes resalta el impacto económico y el derecho a la cultura, el sector del rock le recuerda a la institución que Rock al Parque es patrimonio vivo gracias a los músicos y al público que lo defendió cuando nadie creía en él, porque esto se les olvidó.
Llegar a las 30 ediciones es un logro de la ciudad, pero la verdadera celebración solo ocurrirá si Idartes entiende que el festival no le pertenece a la burocracia de turno, sino a una cultura que exige respeto. Bogotá ya tiene banda sonora para octubre de 2026 y la ciudadanía estará vigilante para que, por fin, esa banda sonora sea auténticamente Rock.
Fotos: Prensa Idartes.
Colombia
Estos son los nominados a la XVII Entrega de premios Subterránica 2026, edición: Constructores de sonidos y sociedad.
Es un gran honor para Subterránica y La Fundación Museo del Rock Colombiano presentar a los nominados a la XVII Entrega de los Premios Subterránica Colombia 2026, una edición que consolida el crecimiento, la diversidad y la madurez de una escena que ya no puede entenderse únicamente desde la música, sino como un ecosistema cultural en plena expansión. Bajo el concepto de “Constructores de sonidos y sociedad”, esta edición reúne un total de 31 categorías que abarcan desde los reconocimientos tradicionales como Artista, Disco y Canción del Año, hasta áreas fundamentales como el periodismo musical, la gestión cultural, los espacios en vivo, la producción audiovisual y los procesos comunitarios. En total, se entregarán 34 reconocimientos, incluyendo homenajes especiales, reafirmando el carácter integral de estos premios dentro del panorama del rock nacional.
La magnitud de esta edición se refleja en sus 193 nominaciones, una cifra que evidencia no solo la cantidad de proyectos activos, sino la complejidad y riqueza del movimiento. No se trata únicamente de premiar bandas, sino de visibilizar a todos los actores que hacen posible la escena: músicos, medios, fotógrafos, gestores, festivales, venues y procesos sociales. En este contexto, los Premios Subterránica se posicionan como una plataforma que documenta, articula y legitima el desarrollo del rock independiente en Colombia, funcionando como un verdadero termómetro del estado actual de la cultura alternativa en el país y como el galardón más importante del género no solo en el país sino en el continente.
En términos de protagonismo, nombres como Under Threat lideran el número de nominaciones, seguidos de proyectos como Soul Desease, Psychopath Billy, Las Tres Piedras, Solsticio, Camargo y Los Malkavian, lo que evidencia una combinación de trayectoria, consistencia y presencia activa en múltiples frentes de la escena. Recibimos más de 300 pre-nominaciones lo cuál es una cifra impresionante que demuestra que el rock colombiano es una de las escenas más nutridas, vivas y dinámicas tal vez del planeta. Las categorías principales, especialmente Artista, Disco y Canción del Año, se consolidan como las más competitivas, concentrando el mayor número de nominados y reflejando el alto nivel artístico alcanzado en esta edición.
A nivel territorial, aunque Bogotá continúa siendo el epicentro con más del 60% de representación, esta edición confirma una descentralización cada vez más evidente, con ciudades como Medellín y Pasto emergiendo como polos fundamentales, junto a otras regiones como Cali, Pereira, Zipaquirá, Sincelejo y el Meta. Esta distribución no solo amplía el mapa del rock nacional, sino que valida el crecimiento de escenas locales con identidad propia, fortaleciendo el carácter verdaderamente nacional de los premios.
En cuanto a tendencias sonoras, el metal se mantiene como el género dominante dentro de las nominaciones, seguido por el rock en sus distintas vertientes. Sin embargo, también se evidencia una apertura hacia propuestas de fusión, experimentalismo y cruces con lo folclórico, lo que refuerza la idea de una escena en transformación constante, alineada con el concepto de construcción que define esta edición.
Un aspecto especialmente relevante es la participación femenina, que alcanza aproximadamente un 25% del total, una cifra significativa dentro de un entorno históricamente dominado por hombres. La presencia de mujeres se destaca particularmente en roles como vocalistas, gestoras culturales y creadoras de contenido, así como en bandas con integrantes femeninas, lo que marca un avance importante hacia una escena más diversa e inclusiva.
En conjunto, esta XVII edición de los Premios Subterránica no solo reconoce lo mejor del año, sino que configura un panorama completo del rock independiente en Colombia: una red viva de creación, circulación, memoria y resistencia cultural. Más que una ceremonia, estos premios se consolidan como un espacio de validación y visibilidad para quienes, desde distintos frentes, continúan construyendo la escena día a día.
La ceremonia se llevará a cabo del Jueves 30 de abril del 2026 en Ace of Spades en Bogotá. Muy pronto anunciaremos la dinámica de entrega de invitaciones y boletos para acompañantes.
XVII Entrega de Premios Subterránica Colombia 2026
Edición: Constructores de sonidos y sociedad
Categorías Principales
Artista del Año
Narcocracia (Bogotá)
Soul Desease (Bogotá)
Under Threat (Bogotá)
The End (Bogotá)
Camargo (Bogotá – Venezuela)
Oh La Ville (Bogotá)
Loathsome Faith (Bogotá)
Las tres piedras (Pasto)
Vitam et Mortem (Carmen del Viboral)
Masacre (Medellín)
Disco del Año
Brainblast – Colossus Suprema (Bogotá)
Óxido y Perfume – Vulgarxito (Cali)
Luna llena – Solsticio (Medellín)
Herejía – In Nomine Oscurantis (Bogotá)
Devasted – Siniestro (Bogotá)
Vein – Reveal (Bogotá)
Oh La Ville – Movimientos para Soltar el alma (Bogotá)
The Empress – Cheyne Stokes (Bogotá)
Thy Method – Degodify (Bogotá)
Psycho Mosher – Trapped into the madness vortex (Bogotá)
Canción del Año
Indefinido – Camargo (Bogotá)
Complex Condition Altars of Rebellion (Pasto)
The vice – Santa Elena (Medellín)
Si del cielo te caen limones – Degato (Bogotá)
Prismas – Nauj Project (Manizales)
Cypher – rex marte (Cali)
El demonio en mi cabeza – Psychopath Billy (Palmira)
Throne – Osaka 32 (Bogotá)
El planeta es mi casa – Soulterra (Zipaquirá)
Premio Juliana Gómez Tarrá al Artista Nuevo del Año
Natyvo (Medellín)
Sophie Angel (Bogotá)
Atomic Heart (Bogotá)
Inhuman evolution (Bogotá)
Brain voltaje (Bogotá)
Los Setas (Pasto)
Categorías Individuales
Mejor Voz
Andrea Puerta Bernal – Athémesis (Medellín)
Apis Mellifera – Solsticio (Medellín)
Alessandro Angelucci – Camargo (Bogotá)
Lilly Mosh (San Gil)
Harlod Fandiño – Counterline (Bogotá)
Juliana Chamorro – las tres piedras (Pasto)
Mejor voz gutural
Diego “El piojo” Nieto – Licantropía (Bogotá)
Fernando Kristos – Altars of Rebellion (Pasto)
Juli Maleficarum – Support de Violence (Bogotá)
Diego Melo – Neurosis (Bogotá)
Angel Niño – Vein, Loathsome Faith (Bogotá)
Johana Sevillano – Ataque de Panico (Bogotá)
Mejor Guitarrista
Jorge Burbano (Bogotá)
Juan Carlos Burbano – Under Threat (Bogotá)
Rodrigo Iragorri – Firesnake (Bogotá)
Mateo Bejarano – Soul Desease (Bogotá)
Nicolas Waldo (Bogotá)
Jorge Luis Vanegas (Cali)
Mejor Bajista
Jean Jiménez – Soul Desease (Bogotá)
Basthian Vélez – Athemesis/Perros de reserva MED (Medellín)
Fredy Melo – varios proyectos (Bogotá)
Nicolas Jaime – Hijos del Viento (Bogotá)
Alex de la cruz – las tres piedras (Pasto)
Andres Mosquera – Psychopath Billy (Palmira)
Mejor Baterísta
Alejandro rojas – Under Threat (Bogotá)
Andrés Achuri – Condenados (Bogotá)
Cesar Quintero – Athemesis, GOC, Craneo (Medellín)
E. Lerma – Riptor (Cali)
Edward Melo – Ataque de Pánico (Bogotá)
Daniel Philliph K – Altars of Rebellion (Pasto)
Categorías por géneros
Mejor Banda Fusión, modernizaciones, tropidelia o folclorizaciones
Degato (Bogotá)
El santo hereje (Bogotá)
Psychopath Billy (Palmira)
Origen Rock Folclor (Bogotá)
Soulterra (Zipaquirá)
Músicos Obreros (Bogotá)
Mejor Banda de Metal (Todos los géneros)
Athemesis (Medellín)
Soul Desease (Bogotá)
Altars of Rebelion (Pasto)
Loathsome Faith (Bogotá)
Arkhanon (Bogotá)
Vitam et mortem (Carmen del Viboral)
Mejor Banda de Rock (Rock, hard rock)
The Vice (Medellín)
Atomic Heart (Bogotá)
Counterline (Bogotá)
Ennui (Bogotá)
Sunset Street (Bogotá)
Somer (Circasia)
Mejor Banda de Punk / Hardcore
Condenados (Bogotá)
Distancia HxC (Pereira)
Sucia Eukaristia (Bogotá)
Infested Co. (Bogotá)
Pr1mal (Bogotá)
Radical Knot (Bogotá)
Mejor Banda Progresiva / Experimental / Post-Rock / post punk
Sueños de un Tulpa (Bogotá)
Las tres piedras (Pasto)
Oh La Ville (Bogotá)
Psychopath Billy (Palmira)
Happy Sunday – (Granada, Meta)
Laserock (Bogotá)
Mejor Banda blues, jazz o blues-rock
Vanegas Blues (Cali)
Puertos (Fusagasugá)
Annis (Neiva)
Hex Crow (Bucaramanga)
The Sick Blues (Chia)
Categorías escena en vivo
Mejor Show en Vivo
Narcocracia (Bogotá)
Athemesis (Medellín)
Under Threat (Bogotá)
Medium (Pereira)
Rain of Fire (Tulua)
Onixx (Bogotá)
Mejor Gira Nacional o internacional
Vulgarxito gira por Colombia y Suramérica (Cali)
Under threat Mexico junto a paradise lost (Bogotá)
Las Tres Piedras – Gira Colombia y México (Pasto)
Camargo por Colombia y México (Bogotá)
Masacre gira europea (Medellín)
Tenebrarum 70 tons of Metal (Medellín)
Mejor Festival Independiente
Festival Metal de las Montañas XX años (Bogotá)
Urbana Rock (Barranquilla)
Sabane Rock Festival (Sincelejo)
Festival Rock Vida y Libertad (Circasia, Quindío).
Premios Tupa Tupa y Tupa Tupa Fest (Montería)
Muiscas Metal Fest (Madrid, Cundinamarca)
Rock en la Luna (Chia)
Mejor Venue de Rock
Ace of spades (Bogotá)
Bbar (Bogotá)
Rey Lagarto (Pasto)
Barnaby Jones (Medellín)
Relevent (Bogotá)
9th Avenue (CALI)
Rock plaza (Pereira)
Mejor letra del año
Tendencia – Narcocracia (Bogotá)
Cartas Suicidas – Mandingasea (Bogotá)
Cain – los malkavian (Medellín)
Utopia – The Toxic (Bogotá)
Rojo Patria – Happy Sunday (Granada, Meta)
Un Monstruo Llamado Silencio – Munnopsis (Bogotá)
Rabia Feat. Cristian Londoño – Aquelarre (Bogotá)
Categorías periodismo de Rock y contenido
Mejor Medio de Rock
Lobotomia (Bogotá)
Rugidos Disidentes (Bogotá)
Cultura Rock.com.co
Oscura Radio TV (Bogotá)
Tupa Tupa Comunicaciones
Voces del Metal (Bogotá)
Mejor Artículo, crónica o entrevista de Periodismo Musical
Tritono Magazine – Rostros Ocultos https://www.instagram.com/p/DUHnBPgji6o/ (Bogotá)
Andrés Angulo Linares – Una crónica de heavy metal: ‘Ciudad Blanca’, la memoria de la última erupción | https://rugidosdisidentes.co/una-cronica-de-heavy-metal-ciudad-blanca-la-memoria-de-la-ultima-erupcion/ (Bogotá)
Joel Cruz – Pesadilla sin final: ‘Patología grotesca’ de Purulent. https://rugidosdisidentes.co/pesadilla-sin-final-patologia-grotesca-de-purulent/ (Bogotá)
Cultura Rock – Entrevista a Osaka 32 https://www.youtube.com/watch?v=v5zP2ttn9v0 (Bogotá)
Geraldine de la Hoz, Diario La Libertad Barranquilla – El eco eterno del vinilo: El legado incombustible del rock barranquillero https://diariolalibertad.com/sitio/2026/01/14/el-eco-eterno-del-vinilo-el-legado-incombustible-del-rock-barranquillero/ (Barranquilla)
Distorsión Muisca – Okinawa Bullets en Distorsión Muisca https://www.youtube.com/watch?v=uq_fEUTvKbE (Madrid)
Dark Room Network – 50 álbumes que definieron el rock nacional en 2025 https://darkroomnetwork.com/50-albumes-que-definieron-el-rock-colombiano-en-2025/ (Bogotá)
Relatos Sonoros Nuevas músicas del Tolima Episodio 1 – https://www.youtube.com/watch?v=7X9G6MKezsQ&list=PLDgpUslkGRoqUwGRvXv0tJ4zKtQRcQ2g0&index=3 (Mariquita)
Mejor Cobertura de la Escena
Lobotomía (Bogotá)
Alejandrosis (Bogotá)
Factor metal (Bogotá)
Rockerar.co
Rugidos Disidentes (Bogotá)
Doom Metal Magazine: A guide of Colombia Doom (Bogotá)
Mejor Podcast o Programa Radial Rock
El mero magazín: Oscura Radio TV (Bogotá)
Top 7 Radio (Bogotá)
El Show del Mutuo Elogio (Medellín)
El Rock no ha muerto (Bogotá)
Distorsión Muisca Emisora: Madrid Radio 96.4 FM (Madrid)
Cuando duerme la ciudad – Podcast (Bucaramanga)
Mejor Fotografía Musical
Alexis Cañon (Bogotá)
Alberto Mira Mora (Envigado)
Luisa Gonzáles (Bogotá)
Daniel Rodrigez.ph (Bogota)
Lex Herrera (Bogotá)
Categorías Audiovisual y estética
Mejor Videoclip
Brain Voltage – 2030 (N.O.M) Nuevo Orden Mundial (Bogotá)
The Vice Santa Elena (Medellín)
El demonio en mi cabeza – Psychopath Billy (Palmira)
Ausencia de Ignorancia – Solsticio (Medellín)
Un Monstruo Llamado Silencio – Munnopsis (Bogotá)
Adaia – Alcanzando el sol (Cartago)
Mejor Arte Gráfico / Portada
El día de la ira – Ennui (Bogotá)

Colossus Suprema – Brainblast (Bogotá)

Degodify – Thy Method (Bogotá)

Psycho Mosher – Trapped into the madness vortex (Bogotá)

Rain of Fire – Psicosis (Tuluá)

Categorías en gestión cultural, industria y autogestión
Mejor Gestor/a Cultural
Juan Carlos Prieto Cuenca – Por su gestión en el Festival de Metal de las Monatañas y los derechos humanos. (Bogotá)
Eskarlata Poesía Rock – Por su gestión como colectivo acercando la literatura al rock, encuentros de autores y músicos y su gestión en FILbo (Bogotá)
Dayana Hernández y Roberto fundación Gecua – Por su gestión en el festival Independiente Urbana Rock y el trabajo por el rock de la región caribe. (Barranquilla)
Aida Hodson – Por su gestión con Hodson Música en el periodo nominado. Celebración del Rock Colombiano. (Bogotá)
Juna Carlos Obando – Por su gestión labor sostenida que combina formación, circulación y producción con su Fundación Rey Largarto en Pasto y la parte sur del país. (Pasto)
Cesar Andrés Gonzáles Montes – Por la gestión tanto en el festival Sabane Rock como en la visibilización y circulación del Rock en la región. (Sincelejo)
Mejor Proyecto Comunitario desde el Rock
Sembrando Sonrisas (Bogotá)
Festival Metal de las montañas (Bogotá)
Sonrisas de plástico (Bogotá)
Metal por la infancia (Bogotá)
Punk al Parque (Bogotá)
Categorías Subterránica
Premio Subterránica
Richie Torres de Todo en Fase por su colaboración en audio en los eventos de Subterránica y Wacken Metal Battle (Bogotá)
Ricardo Florian por su resistencia y la construcción de su proyecto Feel Connections. (Bogotá)
Homenajes Especiales
Hector Carmona Amaya (Luciferian) Por 30 años de Black Metal en Colombia (Pereira)
Masacre por su trayectoria de 30 años y su lucha por el sonido extremo de Medellín (Medellín)
Cromlech por sus 30 años de trayectoria independiente. (Medellín)
Los ganadores son escogidos por un panel de jurados especializados en las diferentes áres y disciplinas. Tendremos como siempre a los mejores actos en vivo del país.
Si usted, su marca, emprendimiento o empresa quiere formar parte como patrocinador o aliado de Los Premios Subterránica y El Monster del Rock 2026, no dude en comunicarse al correo director@subterranica.com
Invitamos a los nominados a etiquetarnos en sus publicaciones @subterránica Felicitaciones a todos. Es una escena enorme.
Subterránica, la voz del under es nuestra cultura 2002-2026 www.subterranica.com www.museodelrockcolombiano.com
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