Festivales e Industria
¿Qué le espera a la industria de la música en 2025? Los cambios y tendencias que marcarán el futuro
La industria de la música está en medio de una transformación sin precedentes y 2025 promete ser un año clave en el que veremos consolidarse tendencias y cambios que han estado en gestación durante años. A medida que la tecnología, la economía global, y las preferencias de los consumidores evolucionan, los músicos, productores, y sellos discográficos se enfrentan a nuevas oportunidades y desafíos. La pregunta que surge con fuerza es: ¿qué le espera a la industria de la música en 2025?
Si bien la transición hacia lo digital ha sido una constante en los últimos años, en 2025, las plataformas de streaming continuarán dominando el panorama. Spotify, Apple Music, YouTube y otras plataformas seguirán evolucionando para ofrecer experiencias personalizadas, pero también enfrentan desafíos en cuanto a la sostenibilidad de sus modelos de negocio. La creciente saturación del mercado de música digital podría obligar a estas plataformas a explorar nuevas formas de monetización ya que muchos músicos se han quejado por la poca ganancia que generan es estas plataformas.
Los algoritmos que actualmente permiten que los usuarios descubran nuevos artistas y canciones seguirán perfeccionándose, pero, a pesar de las infinitas posibilidades de descubrimiento, la pregunta es si esta sobreabundancia de contenido ayudará a los artistas emergentes a destacarse, o si quedarán atrapados en un mar de ofertas en donde la visibilidad es aún más difícil de alcanzar, las personas pueden pensar que antes era más dificil que un artista destacara pero entre un mar de millones de canciones nuevas diarias todo se ha tornado muy complicado, hay que trabajar en esto.
El consumo de música a través de plataformas de streaming también está viendo una diversificación. Desde servicios de suscripción más baratos y específicos hasta opciones gratuitas respaldadas por publicidad, el acceso al contenido musical será aún más accesible y personalizado en 2025. Las tendencias como el streaming en vivo, una modalidad que creció enormemente durante la pandemia, seguirá evolucionando, con más conciertos y festivales virtuales que trascienden las fronteras geográficas, quien siempre sale ganando acá es el público.
Uno de los desarrollos más fascinantes en la industria de la música en los próximos años será el uso de la inteligencia artificial (IA). Los avances en IA no solo están cambiando la manera en que se producen las canciones, sino también cómo se distribuyen y consumen. Herramientas de IA pueden predecir qué canciones se volverán populares, cómo crear remixes o adaptaciones de estilos musicales y hasta generar composiciones musicales originales que rivalizan con las creadas por humanos. Esto podría alterar profundamente la relación entre los músicos y sus creaciones, planteando preguntas sobre los derechos de autor y la autenticidad de la música, por el momento algunas distribuidoras digitales no permiten subir álbumes creados por IA, pero seguramente eso va a cambiar.
En el ámbito de la propiedad y las transacciones musicales, Blockchain sigue ganando tracción. Este sistema descentralizado y seguro permitirá a los artistas y productores tener un control mucho mayor sobre la distribución de su música y las regalías. La transparencia del blockchain podría evitar el abuso de los intermediarios en la industria, asegurando que los creadores reciban una compensación justa por su trabajo.
Junto con el blockchain, los NFTs (tokens no fungibles) podrían revolucionar la forma en que los músicos venden su arte. Los artistas podrán ofrecer ediciones limitadas de su música, arte visual, o incluso experiencias personalizadas como conciertos virtuales, todo respaldado por la autenticidad de los NFTs. Aunque aún estamos en las primeras etapas de la adopción de NFTs en la música, 2025 podría marcar un punto de inflexión para esta tecnología, ya que los artistas se alejan de las plataformas tradicionales para crear sus propios ecosistemas de ingresos.
En términos de giras y conciertos, los efectos económicos de la pandemia seguirán dejando huella en 2025. Si bien los conciertos en vivo están regresando, las restricciones de capacidad, los costos elevados de producción, y la incertidumbre sobre la estabilidad económica global han afectado la rentabilidad de las giras. Los promotores y artistas están adoptando modelos híbridos, combinando eventos presenciales con experiencias virtuales para maximizar sus ingresos.
La economía global, especialmente la inflación y los costos crecientes de los insumos, seguirá afectando el precio de los boletos, lo que podría limitar la accesibilidad de los fans a los eventos en vivo. Al mismo tiempo, el mercado de conciertos y festivales se verá más fragmentado, con eventos dirigidos a nichos más pequeños, en lugar de los grandes festivales masivos. Los festivales de música y conciertos personalizados de alta gama (con experiencias VIP, accesos exclusivos, etc.) se convertirán en una fuente de ingresos importante, dirigidos a un público dispuesto a pagar por una experiencia única.
¿Y los músicos independientes?
Uno de los desarrollos más esperados para 2025 es el ascenso de los artistas independientes. Los avances en tecnología, desde la grabación hasta la distribución, han permitido que los músicos produzcan y distribuyan su música de manera autónoma, sin la necesidad de un contrato discográfico tradicional. Plataformas como Bandcamp, SoundCloud, y las redes sociales ofrecen a los artistas una vía directa para conectar con su público y generar ingresos, sin depender de intermediarios.
En 2025, más artistas buscarán la independencia como un camino viable hacia el éxito, apoyándose en el crowdfunding, el marketing de influencers, y colaboraciones directas con marcas. Este modelo cambiará el papel de los sellos discográficos, que tendrán que adaptarse a un panorama en el que la relación entre el músico y el fan es cada vez más directa y personalizada, igual ya lo han venido haciendo, hace años que las disqueras dejaron atrás si negocio tradicional y hoy actúan más como distribuidoras. Los independientes tienen su principal ingreso en la venta de mercancía relacionada con la banda, por eso muchos ahora sacan camisetas, libros, ediciones especiales en vinilo, etc. Todo autofinanciado lo que a veces significa perdidas si no se tiene un nicho de público fiel y consolidado.
La realidad aumentada (AR) y la realidad virtual (VR) son tecnologías emergentes que podrían transformar la forma en que los consumidores experimentan la música en 2025. Los conciertos virtuales, los festivales interactivos en línea, y las experiencias inmersivas a través de dispositivos AR y VR podrían llevar la música más allá de la simple escucha, permitiendo a los fanáticos “estar dentro” de la canción o del espectáculo en vivo de una manera nunca antes vista.
La integración de estas tecnologías también permitirá que los músicos creen experiencias únicas y personalizadas para sus seguidores, como conciertos virtuales donde los fans pueden elegir su posición en el escenario o interactuar con los artistas en tiempo real. Este tipo de experiencias puede ser un gran diferenciador para los artistas en un mundo musical cada vez más competitivo.
Así que las innovaciones tecnológicas y los cambios en los hábitos de consumo prometen ofrecer nuevas oportunidades tanto para los artistas como para los consumidores. Desde plataformas de streaming más personalizadas, hasta el ascenso de los artistas independientes y el uso de tecnologías emergentes como la IA, Blockchain y la VR, 2025 marcará un año decisivo para la música.
Pero a pesar de todos estos avances, los desafíos seguirán presentes: los modelos de negocio seguirán siendo complejos, los artistas aún lucharán por obtener una compensación justa por su trabajo, y el panorama económico global podría afectar la viabilidad de las giras y conciertos. Sin embargo, la resiliencia y la innovación seguirán siendo las claves para los músicos, sellos discográficos y promotores de conciertos que busquen adaptarse y prosperar en este mundo musical en constante evolución.
@felipeszarruk
Foto de Pixabay
Colombia
Ya están abiertas las nominaciones a la XVII entrega de los Premios Subterránica Colombia
Los Premios Subterránica abren oficialmente el proceso de nominaciones para su XVII entrega, consolidando una vez más un espacio que lejos de responder a modas o coyunturas comerciales, se ha convertido en uno de los pocos reconocimientos con verdadera lectura de escena en el rock colombiano. No se trata únicamente de un premio nacional. Subterránica ha logrado, con el paso de los años, articular una plataforma con resonancia regional e incluso internacional, conectando procesos independientes, circuitos alternativos, autogestión y memoria histórica en un país donde la cultura rock sigue sobreviviendo más por insistencia que por apoyo estructural.
Desde su creación, los Premios Subterránica han funcionado como un archivo vivo del rock colombiano, registrando no solo discos y canciones, sino también trayectorias, escenas locales, periodismo musical, gestión cultural y esfuerzos comunitarios que rara vez encuentran espacio en los grandes medios o en los premios tradicionales. Esa mirada amplia, incómoda y deliberadamente independiente es la que les ha permitido sostenerse durante diecisiete ediciones sin perder identidad ni diluir su criterio.
Como cada año la edición 2026 tendrá un énfasis especial, alineado con las discusiones actuales de la escena y el contexto cultural del país, el cual será revelado más adelante. Por ahora, el llamado está abierto para que artistas, bandas, gestores, medios y públicos participen en el proceso de nominación, entendiendo que Subterránica no es un premio de inscripción automática ni de marketing, sino un ejercicio de lectura colectiva del ecosistema rock nacional.
Como parte de la evolución natural del premio, esta edición profundiza decisiones que no son cosméticas, sino políticas y culturales. Categorías como Mejor Riff del Año y Mejor Letra del Año, introducidas el año pasado, llegaron para quedarse porque ponen el foco en el oficio, en la composición y en los elementos que realmente sostienen una canción más allá del ruido promocional. Del mismo modo, el reconocimiento al Artista Nuevo del Año adquiere desde ahora un peso simbólico mayor al llevar el nombre de Juliana Gómez Tarrá, amiga, música excepcional y fuerza imparable de la naturaleza, cuya memoria sigue viva en la escena y cuyo legado representa exactamente lo que Subterránica busca visibilizar en las nuevas generaciones. Categorías como Trayectoria Independiente, Activismo y Música y Aporte a la Memoria del Rock Colombiano refuerzan la idea de que el rock no es solo un sonido, sino una práctica cultural sostenida en el tiempo, con impacto social, político y comunitario. En esa misma línea, desde hace un año se tomó la decisión de separar la voz gutural de la voz natural, reconociendo técnicas, contextos y exigencias completamente distintas, y de eliminar las divisiones de artista masculino y femenino, entendiendo que el talento no necesita segregarse por género para ser evaluado con justicia. Estas decisiones confirman que los Premios Subterránica no solo observan la escena, sino que dialogan con ella, la cuestionan y la acompañan en su transformación.
El interés que ha despertado esta nueva convocatoria confirma la vitalidad y la complejidad del rock colombiano. Solo en la primera semana de apertura se han recibido más de 300 prenominaciones, una cifra que habla no solo del volumen de proyectos activos, sino de la diversidad de propuestas, sonidos, territorios y enfoques que conviven hoy dentro de una escena tan fragmentada como fértil. Lejos de una narrativa de crisis permanente, estos números revelan un movimiento amplio, descentralizado y en constante mutación.
Las nominaciones deben enviarse por correo electrónico a director@subterranica.com y están abiertas para producciones, proyectos y procesos que hayan tenido actividad relevante durante el periodo evaluado que es enero de 2025 hasta marzo de 2026. Como es tradición, el proceso no se limita a la música grabada, sino que reconoce el valor del trabajo en vivo, la palabra escrita, la imagen, la gestión cultural y el impacto social del rock como herramienta de expresión y transformación.
Las categorías habilitadas para esta XVII entrega abarcan distintos niveles de la escena y reflejan la filosofía integral del premio.
Categorías principales
Disco del Año
Canción del Año
Artista del Año
Premio Juliana Gómez Tarrá al Artista Nuevo del Año
Mejor Voz
Mejor Voz Gutural
Mejor Guitarrista
Mejor Bajista
Mejor Baterista
Categorías por géneros
Mejor Banda Fusión, modernizaciones, tropidelia o folclorizaciones
Mejor Banda de Metal (todos los géneros)
Mejor Banda de Rock (rock, hard rock)
Mejor Banda de Punk / Hardcore
Mejor Banda Progresiva / Post-Rock
Mejor Banda de Blues, Jazz o Blues-Rock
Escena en vivo
Mejor Show en Vivo
Mejor Gira Nacional o Internacional
Mejor Festival Independiente
Mejor Venue Rock
Mejor Letra del Año
Mejor Riff del Año (cualquier instrumento)
Periodismo musical y contenido
Mejor Medio de Rock
Mejor Artículo de Periodismo Musical
Mejor Cobertura de la Escena
Mejor Podcast o Programa Radial Rock
Mejor Fotografía Musical
Audiovisual y estética
Mejor Videoclip
Mejor Arte Gráfico / Portada
Gestión, industria y autogestión
Mejor Gestor o Gestora Cultural
Mejor Uso de Plataformas Digitales
Mejor Proyecto de Circulación Internacional
Mejor Iniciativa de Formación Musical
Mejor Proyecto Comunitario desde el Rock
Categorías Subterránica
Premio Subterránica
Trayectoria Independiente
Activismo y Música
Aporte a la Memoria del Rock Colombiano
Los Premios Subterránica continúan funcionando como un espacio de validación entre pares, de construcción de memoria y de visibilización de procesos que, sin este tipo de plataformas, quedarían condenados a la dispersión o al olvido. La XVII entrega no es solo una nueva edición, es una nueva oportunidad para leer el presente del rock colombiano con rigor, criterio y conciencia histórica.
Festivales e Industria
Unos Grammy 2026 en donde nadie se calló y la elección de Bad Bunny es un claro mensaje político.
La noche de los Grammy 2026 dejó muchas lecturas posibles, pero una se impone por encima del resto y atraviesa tanto el escenario como el contexto social en Estados Unidos, el máximo galardón entregado a Bad Bunny por Debí Tirar Más Fotos no puede leerse únicamente como un reconocimiento artístico. Es, guste o no, una afrenta frontal de la Academia a un clima político cada vez más hostil hacia la cultura latina, hacia el español como lengua viva y hacia una comunidad que sigue siendo tratada como invitada incómoda incluso cuando sostiene buena parte de la industria del entretenimiento.
Que el Álbum del Año recaiga en un disco íntegramente atravesado por identidad latina, referencias culturales propias y una narrativa que no se acomoda al molde anglosajón tradicional, ocurre en un momento especialmente tenso, en el momento más beligerante cuando Bad Bunny dice que no sabe decir “contaminado” en Inglés, el recinto estalló en aplausos. En las semanas previas, figuras públicas y comentaristas ligados al entorno conservador volvieron a instalar el discurso de que “hay que aprender inglés para pertenecer”, llegando incluso a sugerir que el español debía quedar fuera de eventos masivos como el Super Bowl. En ese contexto, la Academia no solo premia un álbum sino que envía un mensaje. Uno que incomoda, que molesta y que contradice de forma explícita esa idea de asimilación forzada.
El Grammy a Bad Bunny funciona así como una declaración simbólica de resistencia cultural dentro del corazón mismo de la industria estadounidense. No es casualidad y tampoco es neutral. La música popular siempre ha sido un campo de disputa y esta vez la Academia decidió pararse del lado de una realidad demográfica, social y cultural que ya no puede seguir siendo ignorada. Que ese gesto sea suficiente o no es otra discusión, pero el gesto existe y pesa.
Más allá de ese gran titular, la ceremonia volvió a exhibir las contradicciones históricas de los Grammy en categorías que parecen diseñadas para no entender lo que premian. El rock, como casi todos los años, salió mal parado. Que Turnstile se lleve el premio a Mejor Álbum de Rock confirma una confusión persistente, no tienen ni idea de los géneros músicales, especialmente del Metal, rock, punk y otros. Turnstile es una gran banda, con una propuesta sólida y contemporánea, pero no es metal, ni siquiera se mueve dentro de lo que tradicionalmente se ha entendido como rock pesado. El problema no es Turnstile, es la categoría. Una categoría que mezcla sonidos, escenas e historias que no dialogan entre sí y que termina vaciando de sentido cualquier intento de lectura musical seria.
Esa misma confusión se repite, con aún más ruido, en el terreno latino. La insistencia de la Academia en combinar rock y alternativo latino en una sola categoría es una decisión profundamente errada desde lo cultural. No se trata de un tecnicismo ni de una pelea de nicho. El rock latino y la música alternativa latinoamericana responden a tradiciones distintas, públicos distintos y recorridos históricos que no deberían ser empujados a competir entre sí por falta de voluntad curatorial. Juntar esos mundos no los fortalece, los diluye.
Mientras tanto, otras decisiones de la noche dejaron claro que el Grammy sigue funcionando mejor como termómetro industrial que como brújula artística. Kendrick Lamar consolidó su lugar como figura central del rap contemporáneo, Lady Gaga reafirmó su dominio del pop vocal, y el R&B mostró una salud creativa que contrasta con la precariedad conceptual de otras categorías. En ese sentido, la ceremonia fue tan predecible como reveladora: cuando la Academia entiende el género, acierta; cuando no, improvisa.
Pero nada de eso opacó el peso simbólico del premio mayor. El Álbum del Año no solo coronó a Bad Bunny como artista, sino que convirtió su obra en un punto de fricción cultural. En un país donde el español sigue siendo tratado como lengua secundaria pese a ser hablado por decenas de millones de personas, el Grammy más importante entregado a un disco latino es un recordatorio incómodo de una realidad que ya no cabe debajo de la alfombra.
La música no cambia gobiernos, pero sí expone contradicciones. Y este Grammy, más que celebrar una tendencia, dejó en evidencia que el centro de la cultura popular estadounidense ya no es monolingüe, ni monocultural, ni puede seguir fingiendo que lo es.

LISTA DE GANADORES EN LAS PRINCIPALES CATEGORÍAS
Álbum del Año
Bad Bunny – Debí Tirar Más Fotos
Grabación del Año
Luther – Kendrick Lamar con SZA
Canción del Año
Wildflower – Billie Eilish
Mejor Interpretación Vocal Pop Solista
Messy – Lola Young
Mejor Álbum Pop Vocal
Mayhem – Lady Gaga
Mejor Artista Nuevo
Olivia Dean
Mejor Álbum de Rap
GNX – Kendrick Lamar
Mejor Canción de Rap
TV Off – Kendrick Lamar con Lefty Gunplay
Mejor Interpretación de Rap
Chains & Whips – Clipse, Kendrick Lamar, Pusha T & Malice
Mejor Colaboración Rap/Cantada
Luther – Kendrick Lamar & SZA
Mejor Álbum de R&B
Mutt – Leon Thomas
Mejor Interpretación de R&B
Folded – Kehlani
Mejor Canción de R&B
Folded – Kehlani
Compositor del Año (No Clásico)
Amy Allen
Productor del Año (No Clásico)
Cirkut
Mejor Álbum de Música Alternativa
Songs of a Lost World – The Cure
Mejor Álbum de Rock
Never Enough – Turnstile
Mejor Canción de Rock
As Alive as You Need Me to Be – Nine Inch Nails
Mejor Actuación de Rock
Changes (Live From Villa Park) – Yungblud con Nuno Bettencourt y Frank Bello
Mejor Video Musical
Anxiety – Doechii
Mejor Grabación Dance/Pop
Abracadabra – Lady Gaga
Mejor Álbum Dance/Electrónica
Eusexua – FKA twigs
Mejor Grabación Dance/Electrónica
End of Summer – Tame Impala
Mejor Interpretación Pop de Dúo o Grupo
Defying Gravity – Cynthia Erivo & Ariana Grande
Mejor Álbum Pop Latino
Cancionera – Natalia Lafourcade
Mejor Interpretación Pop Solista
Messy – Lola Young
Mejor Álbum de Rock o Alternativo Latino
Papota – Ca7riel & Paco Amoroso
Mejor Álbum de Música Urbana
Debí Tirar Más Fotos – Bad Bunny
Mejor Álbum Tropical Latino
Raíces – Gloria Estefan
Mejor Canción para un Medio Visual
Golden – Huntr/x

Y al final, más allá de la larga lista de ganadores y de los discursos previsibles, los Grammy 2026 dejan una sensación clara, que la Academia sigue siendo un organismo contradictorio, capaz de gestos políticamente significativos y, al mismo tiempo, de errores conceptuales que arrastra desde hace décadas. Premiar a Bad Bunny con el máximo galardón fue una toma de posición en medio de un país que debate su identidad, su idioma y su relación con la cultura latina. Pero ese gesto convive con categorías mal diseñadas, con confusiones de género que perjudican al rock y al metal, y con una mirada latinoamericana todavía filtrada por la simplificación. Los Grammy no son un termómetro perfecto del arte, pero sí un espejo incómodo del poder cultural. Este año reflejaron, con todas sus fallas, una verdad que ya no se puede ignorar, que la música que incomoda, que habla otro idioma y que no pide permiso ya no está en la periferia, está en el centro, aunque a muchos todavía les moleste aceptarlo.
Festivales e Industria
Latinoamérica prepara un choque bestial en Lima, estas son las doce bandas en la final regional de Wacken Metal Battle 2026
Cuando más de 400 bandas de metal decidieron inscribirse este año en uno de los concursos de música más exigentes del planeta, quedó claro que Latinoamérica no solo hace gran cantidad de Metal y Hard Rock, sino que construye escena fuerte y diversa. Este año Wacken Metal Battle 2026 rompió récords de participación en Suramérica, consolidándose como una de las regiones más activas dentro del circuito global que, desde 2004, abrió las puertas al Wacken Open Air, el festival de metal más importante del mundo, celebrado cada año en Alemania.
COLOMBIA:
Después de meses de eliminatorias locales y finales nacionales, cada una cargada de logística, viajes interregionales y una competitividad brutal, el camino de las bandas ha llegado a su punto más alto, se viene la gran final regional de Latinoamérica, que se llevará a cabo en Lima, Perú, el 21 de febrero de 2026. Allí, los grupos que representarán a sus países se enfrentarán por el derecho a representar a toda la región en la etapa global del Metal Battle en Alemania.
La lista de finalistas es impresionante por su alcance geográfico y variedad. Desde Venezuela llegan Visión Real y C.E.R.E.S, representando la pujante escena venezolana y quienes actualmente tienen la bandera de la región. De Colombia, dos actos fuertes como Athemesis y Altars of Rebellion ganaron su derecho a competir tras una final nacional intensa en Bogotá, donde demostraron profesionalismo e identidad territorial descentralizando la música del país.
VENEZUELA:
Ecuador estará presente con Shadow Bullets y Sublevación Post-Mortem, proyectos que han capitalizado su energía underground para destacarse en un circuito bastante competitivo. De Perú, Inkarri y Tepuy llegan con el apoyo de su escena local, fuertes de repertorio y una base de seguidores consolidada. Bolivia deposita sus esperanzas en Invencible y Cremated Existence, bandas que han sorteado enormes desafíos logísticos para posicionarse en estas instancias. Y de Chile, Force y Letalis dos bandas de Heavy Metal que completan el cuadro de finalistas que, en los últimos años, ha crecido en presencia y originalidad. Es la primera vez que Chile participa en Wacken Metal Battle y es uno de los países con más escena en el planeta.
BOLIVIA:
Lo que enfrentan estas bandas no como lo hemos dicho siempre una competencia, sino el resultado de trayectos de meses, de viajes largos para presentarse en eliminatorias locales y nacionales, de ensayos y vida personal, de organizar recursos propios para sostener una participación internacional. En muchos casos, estos grupos han tenido que costear vuelos, alojamientos y equipos por su cuenta, además de cumplir con requisitos logísticos como pasaportes vigentes y repertorios originales que respetan las normas internacionales de la competencia.
ECUADOR:
La complejidad de producir un evento regional de esta magnitud es algo casi impensable pero que se logra gracias a las bandas, público y promotores. Coordinar procesos en seis países distintos, cada uno con sus particularidades culturales, escenarios, públicos y circuitos de metal, requiere una estructura de organización sólida y comprometida. En este sentido, la batalla regional es también un testimonio de la madurez de la escena latinoamericana, que ha sabido articular esfuerzos para competir de tú a tú con bandas de otras regiones del mundo.
CHILE:
Detrás de este proceso está un equipo de promotores que han llevado la competencia desde lo local hasta lo continental. A la cabeza de esta articulación se encuentra Felipe Szarruk, director regional y promotor de Metal Battle Suramérica, a la par, promotores en cada país han hecho posible que las finales nacionales salgan adelante: Raúl Colmenares en Venezuela; Edixón Sepúlveda en Colombia quien también es director logístico regional; Diego Orrego en Ecuador; Gustavo Delgado en Perú; Helmut Jahnsen en Bolivia; Raúl Saavedra como Relaciones Públicas de la región y Evelyn Jayson en Chile. Es un equipo multicultural, transnacional y muy comprometido que lleva tres años ya trabajando para darle a las bandas un circuito único. Muchas más personas involucradas que son ejes en cada área.
PERÚ:
La final regional en Lima no solo será un espectáculo musical producido por Xaria Music a la cabeza de Gustavo Delgado Pino y Patricio Mendía Hidalgo, será un cruce de historias, identidades y territorios. Será el momento en que las voces de bandas que representan esta diversidad, desde metal tradicional hasta folk Metal y variantes más extremas y contemporáneas, se encuentren en una competencia que trasciende fronteras. Más allá del resultado, el solo hecho de llegar hasta aquí, enfrentando barreras económicas, geográficas y organizativas ya es una victoria para la escena metalera latinoamericana.
Y en el horizonte, más allá de Lima, está el objetivo supremo, el escenario del Wacken Open Air en Alemania, ese festival legendario que desde hace décadas reúne a amantes del metal de todo el mundo y representa la cima de la aspiración para muchas de estas bandas.
Teatro kantaro
21 de febrero de 2025
Av tacna 225 lima
Gran final regional South America Northen Region
https://www.instagram.com/cckantaro?igsh=MWpqazVrYWJ3MWYzZQ==
Capacidad para público: 600
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